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viernes, 3 de julio de 2009

HASTA AQUI HEMOS LLEGADO

La verdad es que la causa es la falta de tiempo, debido a la época de trabajo, más dura en estos meses que en el resto del año. Mi blog, por eso, lleva "abandonado" algún tiempo y con el futuro cercano que me espera lo mejor es darle/darnos un respiro hasta el mes de septiembre.

Sé que se me quedan en el tintero muchos temas de los que me hubiera gustado escribir algo. Sobre todo, haber comparado el tratamiento informativo de la muerte de Michael Jackson y el fallecimiento de Vicente Ferrer. Y también, por qué no, otros asuntos que hemos VISTO Y OÍDO en los informativos y que al menos a mí, no me han dejado indiferente: la "pasta gansa" del fichaje de Cristiano Ronaldo, el golpe de estado en Honduras o la nueva tragedia de un Boeing.

Qué más quisiera yo que haber tenido tiempo para todo esto, pero estoy con las pilas ya casi desgastadas, esperando a mis merecidas (sí, merecidas) vacaciones y resetear mi disco duro, ese al que cada mañana le paso el peine frente al espejo, para volver en septiembre con más fuerzas.

Os deseo a tod@s un feliz verano.

Y como vengo haciendo desde que este blog existe, os dejo con una sonrisa de Forges.

Hasta septiembre

sábado, 13 de junio de 2009

UNA DOCENA

"Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión, mejor es que sea un mar que se meza entre las orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos: porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro. "



Gibran Khalil Gibran.
Poeta, Pintor, Novelista y Ensayista.
(Becharré, Líbano, 06/01/1.883 - Nueva York 10/04/1.931)
De su obra El Profeta (1.923)

domingo, 19 de abril de 2009

UN ABURRIDO FIN DE SEMANA

Ustedes conocerán al igual que yo, a personas que tapan y ocultan su edad. Tanto señoras como señores que no dicen su fecha real de nacimiento ni al médico; que evitan enseñar su carné de identidad por aquello que se sepa el año de nacimiento y que si pudieran, en los impresos de este documento, mentirían a conciencia por restarse años. Sé del caso de una señora -verídico, como diría Gandía- que no ha ido nunca a votar por temor a que la presidencia de su mesa electoral tuviera la curiosidad de volver el documento y ver realmente en el año que nació.

Me parece absurdo y fuera de lugar, porque los años vividos son simplemente eso, años vividos: con mayor o menor suerte, siendo más o menos felices, teniendo más o menos, siendo más o menos querido o habiendo amado más o menos. Pero al fin y al cabo la vida de uno mismo precisa de la dignidad de llevarla dignamente (valga la redundancia) y aquel que reniega de su vida, de alguna forma está renegando de él mismo.

La edad del cané de identidad no deja de ser un dato. Hay “viejos” nacidos en 1980 así como “jóvenes” que incluso vivieron la Segunda Guerra Mundial. Se trata más del espíritu con el que se sobrelleva esa fecha. Vamos, que se trata más de cómo nos sintamos y cómo actuemos, locuras aparte, y por supuesto lo que transmitamos a los demás.

No he tenido ocasión nunca de celebrar mi cumpleaños con una fiesta. No por nada especial, sino tan solo porque no se ha propiciado la ocasión. No duden que una persona como yo -quienes me conocen saben que me gustan las cosas bien organizadas y pensadas con tiempo- lo tiene en la cabeza. Y hoy, sin que venga a cuento de nada, les voy a contar lo que me gustaría hacer, llegado el momento en que me planteara hacer algo que rozara la perfección. Sí, soy un pretensioso, pero así me parieron y así voy a seguir siendo.

Para empezar, me buscaría un lugar en el que no molestara a los vecinos. Incluso sopesaría la idea de que hacerlo fuera de Sevilla, en alguna aldea donde todo fuera más rural, donde por ejemplo las calles no estuvieran ni asfaltadas. Una casa bien grande, que como no la tengo tendría que perdirla prestada a alguien, que ejerciera de anfitrión de lujo a mi lado. Con esto salvaríamos el primer escollo de las molestias a los vecinos. Que mis amigos tuvieran la posibilidad de dormir en ella o en hoteles cercanos, por evitar que cogieran el coche con una copa de más.

Mi cumpleaños duraría todo un día: empezaría a mediodía y acabaría por la noche. Les ofrecería a mis invitados un almuerzo en pie, a base de viandas sencillas para no equivocarme en los gustos. Comida que a todo el mundo en general le gustara: tortillas de patatas, ensaladilla, papas aliñás, queso, jamón, etc. Y botellines de cerveza para evitar los vasos, aunque no dejaría atrás el cristal de los catavinos para los que les gusta la manzanilla. También introduciría un plato fuerte que llenara los estómagos, como por ejemplo unos garbanzos. Y para terminar algo dulce pero a la vez sencillo. ¿Unas fresas naturales con leche condensada, por ejemplo? A partir de este momento, serviría copas largas… hasta que el cuerpo aguante.

Intentaría llevar a mi cumpleaños a gente que supiera cantar, tocar la guitarra, la caja e incluso el aro. Y dejaría que la fiesta discurriera por si sola. De todos modos no estaría nada mal tener a alguien pinchando música. Música de esa de la que todos nos acordamos, aquella música que escuchábamos de jóvenes en las fiestas del Instituto San Isioro. Y sevillanas antiguas de los Marismeños, nada de tragedias de Ecos del Rocío. Esa música que es siempre así de buena. Y ya puestos pues añadiría un micrófono, por si alguien de mis invitados se atreve a cantar. Evitaría montar un escenario, y si alguien quiere tener su momento que se suba en una silla o lo haga en medio de los demás.

Como mis amigos serían generosos conmigo, montaría en una habitación de esa supuesta casa una exposición con todos los regalos que me fueran haciendo. No crean que esto sería para presumir de ellos, sino para materializar de alguna forma el cariño que mis amigos me tienen.

Ni que decir tiene que mis amigos vendrían con sus hijos: toda la casa llena de niños, que suelen ser la alegría de estas cosas. No soy de aquellos que se sienten molestos por la presencia de los niños, siempre que sean niños -o jovencitos- y que actúen como tales. Claro que encontrar a un “personal menudo” a los que les guste cantar y bailar como a los mayores es bien difícil. Ya no creo que hoy día existan niños y jóvenes que canten sevillanas y que se saquen a bailar entre ellos mismos o que provoquen a sus padres a eso. Esto si que es una utopía.

También me gustaría que mirara a donde mirara siempre viera la sonrisa de mis invitados, e incluso descubriera la faceta divertida de alguno de mis amigos que se hubiera excedido con la manzanilla. Ojo, que he dicho divertida, nunca malage. E incluso la complicidad de la mirada de su más allegada conmigo… y con eso reirme más. Y si hace falta o llega el momento, hasta que bailara con mi mujer, si ella se deja, claro.

Pero sobre todo que todo el mundo hiciera lo que quisiera: que los “jartibles” de cofradías hablaran de Semana Santa sin ser la época; que los rocieros entraran en discusiones sobre cosas del camino; y que a aquellos que no quisieran bailar o cantar -como me pasa a mí en saraos de este tipo- se les respetara y no se les obligara a nada de esto.

En líneas generales esto es lo que me gustaría hacer si un día me decido celebrar mi cumpleaños. Aunque ahora, releyendo estas líneas, creo que es imposible. Es imposible porque todo no puede salir bien a la vez.

Sin duda, como comprenderán, estas líneas han sido solo por escribir algo hoy domingo y actualizar mi blog. Me ha dado “la neura” de inventarme todo esto. Hay algunas veces en las que uno está cansado de un fin de semana en el que ni tan siquiera ha salido de casa y en el que no ha hecho nada especial, pero la obligación de actualizar esta página es la que manda.

Espero no haberles aburrido mucho con todo esto, que no se de donde ha salido.

Habrá sido fruto de mi imaginación.



O no.




miércoles, 4 de febrero de 2009

MI AGENDA HOY

Llevo desde hace 15 años utilizando la misma agenda en el ordenador: la del paquete Lotus. En la misma anoto todos lo relacionado con mi trabajo. Cada mañana lo primero que hago es abrirla y saber qué tengo para el día, que hay pendiente, y así me pongo a funcionar. Lo cierto es que no podría vivir sin ella.

Junto con los asuntos laborales, también tengo en la misma toda mi agenda de contactos, que puede rondar sobre las 1.500 entradas: nombres y apellidos, teléfonos -fijos y móviles- correos electrónicos, direcciones, webs... en suma, anotaciones de todo tipo. No sé qué sería de mí si perdiera esto.

Como verán, puedo decirles qué hice cualquier día del año desde 1994 hasta el momento, sin prácticamente margen de error.

Pero, además de todo esto que se ciñe a lo estrictamente profesional, anoto en la misma asuntos de carácter personal de cierta importancia.

Hoy ha sido uno de esos días en lo que he realizado una anotación personal, en letra de mayor tamaño y negrita.

Hoy hemos conocido que el Centro de Adopciones de China ha dado luz verde a nuestro expediente. Ese era el último trámite que teníamos que pasar ante las autoridades de ese país.

Como comprenderán, el día a pesar de la lluvia caída, ha sido realmente luminoso para mi mujer y para mí. Ya lo tenemos todo aún más cerca. Tan sólo nos resta esperar un poco más para emprender el viaje de nuestra vida. Un viaje al que iremos dos y volveremos tres.

Era el trámite al que más temíamos. El chino de turno podía decir aquello de "le falta a usted un papel" o "este documento ha caducado" y hubiéramos tenido que volver a la casilla de salida, esa que se nos antoja ahora tan lejana en el tiempo. Esa de la que ya, a estas alturas, casi ni nos acordamos. Y sólo han pasado dos años. Quizás los más largos, pero todo en la vida tiene un principio y un fin. Y ahora estamos en el principio del final, de lo que será el grandioso, ilusionante y tan esperado final.

Nuestros teléfonos no han parado hoy, porque hemos querido compartir esto con muchas personas a las que queremos y de las que sabemos que se han alegrado tanto como nosotros. Uno casi me ha llorado de la emoción por el teléfono, no podía ser otro que su futuro padrino (sí, compadre, si la quieres hacer rociera, adelante, porque en tus manos estará mejor que en las de nadie...).

Ahora que he llegado del trabajo a casa, esperaba que algo más de tranquilidad reinara en nosotros, pero es el teléfono fijo el que está sonando a cada momento. Bueno, estas cosas son así y así queremos que sigan siendo. Nos quieren y eso es buena señal.

En nosotros dos hoy sólo resuena una frase:


YA QUEDA MENOS






PD.: Estamos en fechas de Concurso del Carnaval y llevo todo el día tararenado la misma copla (*), que acaba así:


No sé que me traerás
debajito de tu brazo:
si un premio de Carnaval,
si alegrías o calvarios.

Lo que traigas, llevaré;
lo que lleves, tomaré;
pero ¡bienvenida seas!
Yo te cuido, duermete:
a la ea, ea, ea.



(*) Antonio Martínez Ares. Comparsa "Los Piratas". 1998.

lunes, 5 de enero de 2009

LO QUE EL OJO NO VE

Cada 5 de enero suelo ver la Cabalgata de Reyes en dos ocasiones: la primera de ellas con un grupo de amigos, donde me rio bastante con las ocurrencias de muchos de ellos; y la segunda a solas con mi mujer, ya camino de la entrada de la misma. Si hay algo que distingue a estas dos "visiones" de la Cabalgata es el llevar o no llevar las gafas puestas. Me explico. En la primera ocasión, suelo estar en segunda o tercera fila y por miedo a que un caramelazo me deje sin esa prolongación tan necesaria de mis ojos, mis lentes pasan a estar bien resguardadas en un bolsillo. En la segunda "contemplación" del cortejo, me suelo posicionar un poco más alejado de las primeras filas y con las gafas donde deben estar -sobre mi nariz- y así poder ver mucho mejor cómo son las carrozas y admirar otros detalles que, por mor a la falta de mis cristales graduados y la bulla del momento, son imposibles de contemplar la primera vez. Cosas de la edad, supongo, esto de las gafas.

Lo cierto es que por la concurrencia de los hijos de los amigos con los que veo la Cabalgata la primera vez, se dan cada año muchos detalles que son más para ver con algo que no son los ojos. Este año, quien ha brindado este detalle a todos los que estábamos allí ha sido una pequeñita de no más de cinco o seis años de edad y de nombre Blanca. Les cuento, si soy capaz de describir el momento -momentazo de la noche-, porque no ha tenido desperdicio y aún, al recordarlo, me pone la carne de gallina.

La niña en cuestión estaba en los hombros de su padre, uno de los habituales del lugar. Ha llegado un momento en el que un beduino, sin duda conocido de su progenitor, se ha acercado hacia ella y le ha entregado una carta. A la niña se le ha cambiado el rostro. Una vez abierto el sobre, en una carta personalizada, Su Majestad el Rey Gaspar le decía algo así como que "ya había leído su carta" y otras varias cosas más. Ha sido, para mí, como digo el momentazo de la noche: ver los ojos iluminados de esa niña que de verdad creía que todo aquello era real. A esto se llama ilusión. Ilusión limpia y sincera de un niño.

No me han hecho falta las gafas para verlo. He visto todo lo que tenía que ver y he pensado que ya tenía el enganche, la percha, para este post. Qué más quisiera que poder contar con otras palabras el escalofrío que me ha transmitido la mirada de esa niña, pero siento no poderlo decir y contar de otra forma.

Al acabar de pasar las carrozas, le he pedido que me dejara ver la carta, ante la mirada socarrona de sus padres. Y por supuesto le he dicho la suerte que ha tenido por recibir la respuesta de su Rey. Llevaba la carta muy pegada al pecho, cogida con sus dos manitas -deditos casi sin uñas- y mucho me temo que me la ha dejado leer porque me conoce, que si no fuera así no la hubiera soltado. Estoy seguro que aún ahora, cuando escribo este post, si los nervios de la noche la dejan dormir, la seguirá teniendo muy cogida con sus manos o cercana a la cabecera de su cama. Sabe que su Rey se ha acordado de ella.

¿Cuánto vale la ilusión de esta niña? Si no tiene precio para mí el haber podido contemplar este detalle, su ilusión tampoco la tiene, ni la de sus padres.

Si algún día, dentro de muchos años, llegas a leer esto, quiero que sepas Blanca que a Carmen y a mí nos has hecho revivir en un instante, sólo con ver tus ojos, la ilusión de cuando éramos niños. Pero aún nos has dado, sin saberlo, un regalo mejor, algo que nos importa mucho más: nos has aventurado todo lo bueno que nos espera por delante, cuando quizás ya en la próxima Cabalgata, tú nos veas allí, en el mismo lugar de cada año, pero con un niña como tú entre nuestros brazos. Esta noche has sido, Blanca, nuestra Estrella de Oriente de la Ilusión.

Sé también que a tu padre y a tu madre no les importará que dentro de algún tiempo, también busquemos a un beduino amiguete y les copiemos la ocurrencia...





...aunque, en esta noche de ilusión, nos asalta una duda ¿seguro que el beduino era un amigo de tu padre o de verdad esto ha pasado porque....?




domingo, 21 de diciembre de 2008

jueves, 4 de septiembre de 2008

DE VUELTA A LA CRUDA REALIDAD

Se me amontonan los temas de los que quiero hablar, pero la llegada al trabajo de nuevo ha sido un poco movida, por los papeles, e-mails y temas acumulados en quince días encima de mi mesa. Por eso hasta ahora no he podido echarle un poco de cuenta a esta ventana, a la que prometo volver en esta misma semana con alguno de los asuntos que me rondan en la cabeza.

Os quiero ir contando cómo ha sido mi visita a la Expo de Zaragoza y el turismo que he podido hacer por Aragón. También quiero continuar con la sección “Expo’92 en el recuerdo”, con al menos dos asuntos que están casi escritos desde antes del verano. No se me pasará ampliar también “Libro de cabecera” con los últimos títulos que han caído en los últimos tiempos. Y por supuesto -lo que más me gusta- hablar de la actualidad sobre temas como la agresión a Jesús Neira, los cambios recientes en el gobierno de la ciudad, la crisis económica que nos agobia, el cambio de sentido de la Ronda histórica y todo aquello que salga en el día a día.

Insisto: como verán ustedes, temas no me faltan.




¿Cuándo inventarán el día de cuarenta y ocho horas?

martes, 15 de julio de 2008

BIENVENIDA A LA VIDA

Tenía que ser ayer, justo al momento en que tu padre contaba horas de vísperas para apagar -o encender- una vela más de su vida, cuando llegaste siendo el mejor regalo anticipado de un cumpleaños.

Tenía que ser ayer, tres días después de celebrar el santo de la que ha tenido durante meses su entraña llena de vida -tu vida-, cuando nacías al calor de tantos, regalo tardío para tu madre, que todos los santos tienen novena.

Fue ayer, cuando la primera catorcena del mes contaba las horas para retirarse, a expensas de calores estivales de la noche y el día, en el justo momento de la tarde en que un trueno se nos antojaba anuncio de vida a todos los que desde la mañana esperábamos una llamada, el momento de verte por fin los ojos y tu piel desnuda.

Fue ayer, que la sinrazón de una tormenta de verano hacía la tarde distinta, como distinta era ya para tus padres y lo será siempre este día, cuando viste la primera luz de tu ciudad, esa que ya desde ahora es tuya, que hasta su escudo llevará tu nombre.

Ahora que estás aquí, quiero decirte cosas, que nadie nos escuche, muy al oído, que por algo dicen que los niños tienen la capacidad de grabar en su memoria, memoria la tuya aún limpia, aquello que se le cuenta en su infancia. Por eso quiero decírtelo hoy, para que se grabe en ti, a fuego de fragua, para siempre.

Verás, la vida te será fácil ahora. Durante muchos años lo tendrás todo, nada te va a faltar y casi nada te va a costar conseguir lo que quieras. Pero a poco que cumplas veranos, catorcenas de julio; a poco que sientas cómo el jazmín y la dama de noche florecen a tu alrededor; a poco que descuentes veranos en Palomares; a poco que veas a tu padre un día al año vestido de celeste y crema; a poco que tu madre te lleve los Viernes de Dolores a revivir con ella el latido de Heliópolis; a poco que todo esto lo cuentes como "las cosas de tu propia vida", descubrirás un mundo infinito de matices grises -esa también es la vida- que quizás te hagan dudar en muchos momentos, tener que elegir en otros, llorar o mirar para otro lado. Sí, niña, esa es también la vida -tu vida-, porque los hombres así de mal la construimos. Esto no es fácil.

Cuando te llegue ese momento, mira a tu lado. Para que nada te quite el sueño, te doy ya la solución: mira a tus padres y sigue sus pasos. En él encontrarás la valentía de quien anda con la cabeza alta y mira siempre de frente a todos, menos a sus amigos, a los que nos mira con el corazón. En ella, el coraje de quien sabe que la verdad sólo tiene un camino, por angosto y espinoso que se lo pinten. Valentía y coraje, pon eso en tu vida. Y si cabe, una pizca de humor y de amor, que a ellos dos mucho les sobra.

Seas bienvenida, niña. Aquí te esperamos los que a ellos les queremos. Tanto o más te vamos a querer a ti.




No te quepa duda.

lunes, 7 de julio de 2008

ALICANTE IS DIFFERENT

O al menos lo ha sido este fin de semana. Desde el pasado viernes hasta la noche de ayer domingo, hemos celebrado con ahínco el bodorrio de José Miguel y María Isabel (ya era hora, queridos). Y salvo el calor pegajoso que nos ha acompañado durante los tres días y el “extraño” paseo marítimo de Alicante, con suelo de gresite modelo años 70, (no is different por eso) todo lo demás ha estado a pedir de boca.

Pero no son estas líneas las que van a contar todo lo que hemos hecho y lo bien que lo hemos pasado durante estos tres días. No, no es eso. Porque, además, tendría que dedicar muchas entradas de este humilde blog para contarlo. Han sido muchas sensaciones, muchas risas, muchos momentos emotivos, como para que todo quede resumido en unas líneas.

Me voy a quedar para contar aquí sólo con algo, que quizás sea lo que más nos ha llegado a mi mujer, a Cristina Navarro, a Fernando Pérez y a mí, los que desde Sevilla nos hemos desplazado para el grandioso evento en compañía de la familia Barrón, la parte contratante de la primera parte, como diría Groucho.

Desde que nos montamos el viernes por la mañana en el autobús que nos llevó hacia la ciudad levantina, todo han sido atenciones para con nosotros. Los padres de Josemi y sus hermanos, con lo que supone la boda de un hijo/hermano, nos han tratado como parte de ellos mismos, compartiendo todo cuanto tenían en iguales con el resto de su familia. Junto a esto que cuento, que no por educado deja de ser elegante, hay que añadir la perfecta preparación y la “intendencia” del viaje: he descubierto que si algún día quiero organizar algo, para que no farte de ná les llamaré a ellos, pues en el autobús no faltó absolutamente de nada. Ya me entienden, hablo de esas botellitas pequeñas rellenas de extracto de cebada y de -por ejemplo- esos manjares de carne aliñada y frita llamados chicharrones, entre otras delicatessen de nuestra tierra.

Pero no debe quedar todo en esto. Sé bien que la imagen de la Esperanza Macarena que había sobre la mesa de altar durante la ceremonia fue cosa de ellos. Aquello, en la distancia, a los que vemos en el rostro de Ella a la Madre de Dios, nos llegó muy adentro. Por eso creo que las palabras del sacerdote a los novios en la homilía vinieron muy a propósito: “reservad siempre algo del vino bueno…” Los novios seguro que reservarán algo de ese vino, que en realidad es parte de su vida. Sus padres nos lo han ofrecido sin miramientos durante estos días: nos dieron lo mejor que tenían, que es lo mejor de ellos mismos. ¿Hacía falta algo más para que todo fuera perfecto? Creo que no.

Cum laude, por tanto, para don Miguel Barrón y doña Pepi García, por su extrema delicadeza y cortesía; por su saber estar en el sitio; por su altura de miras; por tener el gesto y la palabra adecuados en cada momento; en suma, por ser como son, sin querer serlo y mucho menos parecerlo. Esa es una virtud de grandeza, reservada sólo para unos pocos. Y cum laude también para sus hijos Álvaro y Fernando -ya saben: de tal palo tal astilla, que dice en refrán- sevillanos duchos en el dominio de la lengua y los idiomas, que nos enseñaron unas pocas palabras y frases en valenciá que nos sirvieron de gran ayuda, sobre todo para pedir el desayuno. Gracias, una vez más a todos, en nombre de los que nos colamos por tres días en vuestras vidas.




Por eso para nosotros, desde ahora mismo y para siempre, Alicante is different.





Fotos:
- Plaza de la Iglesia, en Ibi (Alicante). A la derecha, la Iglesia de la Transfiguración del Señor, lugar de la ceremonia religiosa.
- Salón del Gran Casino Liceo de Alicante, donde se celebró el enlace.

martes, 22 de abril de 2008

UN POEMA DE REGALO

Alguien que me quiere me ha regalado este poema
de Pablo Neruda (1904-1973),
que quiero compartir con ustedes.



CELEBRACIÓN

Pongámonos los zapatos, la camisa listada,
el traje azul aunque ya brillen los codos,
pongámonos los fuegos de bengala y de artificio,
pongámonos vino y cerveza entre el cuello y los pies,
porque debidamente debemos celebrar
este número inmenso que costó tanto tiempo,
tantos años y días en paquetes,
tantas horas, tantos millones de minutos,
vamos a celebrar esta inauguración.

Desembotellemos todas las alegrías resguardadas
y busquemos alguna novia perdida
que acepte una festiva dentellada.
Hoy es. Hoy ha llegado. Pisamos el tapiz
del interrogativo milenio. El corazón, la almendra
de la época creciente, la uva definitiva
irá depositándose en nosotros,
y será la verdad tan esperada.

Mientras tanto una hoja del follaje
acrecienta el comienzo de la edad:
rama por rama se cruzará el ramaje,
hoja por hoja subirán los días
y fruto a fruto llegará la paz:
el árbol de la dicha se prepara
desde la encarnizada raíz que sobrevive
buscando el agua, la verdad, la vida.

Hoy es hoy. Ha llegado este mañana
preparado por mucha oscuridad:
no sabemos si es claro todavía
este mundo recién inaugurado:
lo aclararemos, lo oscureceremos
hasta que sea dorado y quemado
como los granos duros del maíz:
a cada uno, a los recién nacidos,
a los sobrevivientes, a los ciegos,
a los mudos, a mancos y cojos,
para que vean y para que hablen,
para que sobrevivan y recorran,
para que agarren la futura fruta
del reino actual que dejamos abierto
tanto al explorador como a la reina,
tanto al interrogante cosmonauta
como al agricultor tradicional,
a las abejas que llegan ahora
para participar en la colmena
y sobre todo a los pueblos recientes,
a los pueblos crecientes desde ahora
con las nuevas banderas que nacieron
en cada gota de sangre o sudor.

Hoy es hoy y ayer se fue, no hay duda.

Hoy es también mañana, y yo me fui
con algún año frío que se fue,
se fue conmigo y me llevó aquel año.

De esto no cabe duda. Mi osamenta
consistió, a veces, en palabras duras
como huesos al aire y a la lluvia,
y pude celebrar lo que sucede
dejando en vez de canto o testimonio
un porfiado esqueleto de palabras.



lunes, 18 de febrero de 2008

UN AÑO

Hoy el cielo ha amanecido gris, encapotado y nuboso, como si desde allí arriba no quisiera nadie ver lo que sucede aquí abajo. Seguro que ha sido cosa tuya, para no verme como esta mañana lazaba en mi cuello una corbata negra.
Ha pasado un año desde que te fuiste y la vida ha seguido su curso. Qué razón llevaban aquellos que, en los primeros momentos de dolor, nos decían como consuelo que hay que mirar hacia delante y que la vida ha de seguir. Lo mismo que las palabras de aquel sacerdote en la Misa que celebramos por tu alma, en la fría mañana de un mes de febrero, cuando hacía veinticuatro horas que habías dejado de regalarnos tu sonrisa a cambio de nada.
Efectivamente, todo sigue, pero muchas cosas no son iguales.
Hoy, cuando se cumple el primer año de tu ausencia entre nosotros, ya sabrás que nada ha cambiado en nuestras vidas, que no hay nada malo que contarte, tan sólo que te seguimos recordando: tus nietos crecen, tus hijos se van haciendo mayores, tu marido se mantiene con sus achaques… en fin, todo va como debe ir, salvo por el constante recuerdo que, en silencio, todos te tenemos.
Te fuiste sin avisarnos siquiera, aunque viéramos cerca tu marcha definitiva. Te fuiste sin hacer ruido, rodeada de los tuyos. Estoy seguro que si alguna vez lo pensaste, así querrías que hubiera sido.
Hoy recuerdo tu risa y tu sonrisa. Tu voz, tus manos, tus labios, tu pelo blanco… No me pidan que te imagine de otra forma. No quiero y no puedo.
Y de verdad te diría que no te echo de menos, porque te sigo encontrando cada día en el fondo de los ojos de una Mujer Morena de la Puerta de Carmona; en el jugueteo del viento con los marrones hábitos de las Hermanas de la Cruz, cuando cruzan las calles de esta ciudad para sembrar paz en el dolor de cualquier hogar (¡qué bien aprendí esta lección!); en el silencio espeso que aún resuena en mis oídos del remanso de paz de la Marisma, donde te quedaste para siempre.
Mañana amanecerá de nuevo. La vida seguirá y mi corbata volverá a ser de colores. Pero tu recuerdo seguirá vivo en mí, hasta el final de los días.




Un beso, mamá.

jueves, 3 de enero de 2008

CARTA A LOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar:

Sé que quizás sea un poco tarde, pero la verdad es que no he podido pararme para escribir la carta que cada año os envío. Tampoco importa mucho, porque sé que sois Magos de verdad y que no hay nada imposible. Por eso sigo cada año escribiendo esta carta, que espero no se pierda y llegue a su destino que no es otro que vuestros corazones.
Son muchas las cosas que pido, como cada año, pero espero que sin necesidad de explicación, sepáis comprender los motivos. Bueno, ahí van:

Quiero que durante el 2008 no se produzcan más atentados contra la vida de las personas: que acabe la violencia, las guerras entre los distintos pueblos que habitan en la Tierra, que George Bush sea un poco más bueno y que Al Qaeda deje las armas escondidas en el punto más remoto del desierto más perdido. Que en Kenia y Pakistán, por poner un solo ejemplo, se conviva entre hermanos. Que el petróleo no sea causa de conflictos y que la paz llegue -por fin- a vuestros lares.
Me gustaría también que todos los niños del mundo sean tratados como eso, como niños; que no les falten juguetes, ni ropa de abrigo ni alimentos. Y por supuesto tampoco calor de hogar y cariño, mucho cariño y muchos besos sinceros de personas que los quieran. Y que a quienes no actúen así, que se les condene a copiar mil veces los Derechos de los Niños, para que se los aprendan de una vez por todas.
También quiero que todas las mujeres del mundo sean libres de lucir su pelo al viento, de elegir con quien quieren convivir y que no sean acosadas por nadie. Y por supuesto, que ninguna mujer del universo tenga que maquillarse en exceso la cuenca de alguno de sus ojos o sus pómulos para disimular nada. Si se maquillan que sea sólo porque ellas así lo quieren: para estar más bellas de lo que son.
Otra de las cosas que quiero pedir es que iluminéis a nuestros investigadores, médicos y científicos, para que, de una vez por todas, las palabras cáncer, alzheimer, parkinson, sida y otras similares se erradiquen de la faz de la tierra, con ungüentos y pócimas que nos hagan más felices a todos.
Para los ancianos y abueletes quiero que traigáis mucho amor y cariño. Y para los que están a su lado, familiares o cuidadores, comprensión, respeto y paciencia, en algunos de los casos.
A la Madre Naturaleza traedle un poco de comprensión; que a pesar de que no la tratamos muy bien últimamente, se olvide de los tsunamis, terremotos, tormentas tropicales y otros enfados por el estilo, que acaban con la vida de muchas personas.
A la Madre Iglesia habría que regalarle un poco de actualización en sus ideas; también que no se meta donde no la llaman y que cuide un poco más de los cristianos como verdaderos hijos de Dios.
A nuestros gobernantes no quiero que les traigáis carbón, como muchos os pedirán para ellos. Sólo quiero que hagáis de esos hombres y mujeres unas personas más humanas. Que nos entiendan mejor a los que no alcanzamos a entenderles a ellos, ni sus discursos ni sus promesas. Y por supuesto que comprendan -de una vez por todas- que mentir está feo y engañar a los demás es muy malo. Seguro que con eso se terminan muchos malos rollos de este país.
Para mis amigos quiero que le traigáis el ser yo el primero en conocer sus problemas, para ayudarles como se merecen: con toda mi alma.
Para mis enemigos, si es que los tengo, quiero que les regaléis el que me perdonen por aquello que les pudiera hacer y la comprensión de que nunca fue mi intención ofenderles ni hacerles daño.
Para mi familia pido sólo salud, ya que estando buenos y sanos, todo nos saldrá a pedir de boca.
Para Ana e Ignacio, aparte de algunos juguetes, el que no pierdan la inocencia de la infancia ni la sonrisa de sus labios.
Para mi mujer -lo siento, pero ella se merece un punto y aparte- pido unas vacaciones de un mes en un país lejano (¿China, por ejemplo?), aunque tenga que soportar muchas horas de avión, aparatos que no le gustan nada. Y que a la vuelta de esas vacaciones no venga sola conmigo.
Para mí, tan sólo quiero que me traigáis dos cosas: una, que tenga la capacidad de reflexionar al ver lo que hay a mi alrededor y contribuir de alguna manera a cambiarlo, para que todo sea mejor; y dos, que sea capaz de irradiar amor a todo aquel que tenga a mi lado.

Sin otra cosa que pedir, quiero desearos a los tres que viváis muchos años para seguir haciéndonos felices y que tengáis un feliz viaje de vuelta. Espero vuestros caramelos el sábado por la tarde, en cualquier calle de la ciudad.




P.D.: Gracias por este blog. Ha sido uno de los mejores regalos de mi vida.

miércoles, 2 de enero de 2008

BIENVENIDO 2008

La gripe reconvertida en bronquitis -que pasó después a ser gripe de nuevo- me ha tenido alejado de esta ventana durante el final del año. Un año que estaba deseando que se despidiera, que se fuera para que -ojalá- no vuelva ninguno igual. ¡Qué desastre de año! Para colmo de males, cuando creí que ya todo se acababa, la triste guinda la puso el fallecimiento de un amigo en las últimas horas de este diciembre. No podía acabar peor la cosa.
Pero hay que mirar para adelante. Y aunque no tenga tema para escribir, salvo las propiedades de los antibióticos y sus efectos secundarios (es mi tema de estos días), no quería dejar pasar la oportunidad de decir que sigo aquí, vivo y coleando, con el deseo de un magnífico bisiesto 2008 para todos aquellos que me leéis y mucho más acentuado para aquellos que participáis con vuestros comentarios.
Prometo, en próximos días, unas mejores y mayores entradas en este blog. De momento, me contento con actualizarlo y con enviaros mis mejores deseos para este año que ya hemos estrenado.


Que el 2008 sea vuestro año. Tu año, sí, de ti que lees esto. El año de tus éxitos, de tus triunfos, de tus satisfacciones, de tus alegrías y de tus felicidades. Te deseo lo mejor. De corazón.




Y a ti, dosmilsiete, anda y que te zurzan. No vuelvas nunca, por favor.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

BALANCE

¿Recuerdan aquella escena de la película “Salvar al Soldado Ryan”, justo al final, cuando Matt Damon (creo que era él) pregunta -ya siendo viejecito- si había sido digno de vivir esa vida? Bueno, pues algo así me pasa a mi cada año cuando llegan estas fechas.
No es que me pregunte si he sido digno de vivir lo vivido durante el año, porque creo que sí. Me pregunto cómo ha sido el año, a pesar de que le falten aún más de veinte días para que concluya. Me gusta pensar y repasar todo lo que queda atrás.
Lo primero que 2007 me deja en el recuerdo es el frío del 18 de febrero, cuando mi madre se iba para siempre. También me deja el desasosiego de no haber viajado -este año tampoco- hasta China para recoger a esa niña que nos estará esperando. El año que se va me deja más sinsabores que alegrías, pero eso es así, no se puede tener todo lo bueno a la vez. No lo puedo calificar como annus horribilis, pero he de reconocer que los he tenido mejores.
Algo bueno de este año ha sido esta ventana, a través de la cual he conocido a muchas personas, aunque sólo sepa de ellas su nombre de guerra y su forma de escribir. Me basta y me sobra. He sacado mucho bueno de este blog (además de un magnífico electricista… ¿a que sí, Dama?). Y además me ha dado la posibilidad de escribir todo aquello que antes se guardaba en casa en un cajón. Como dije un día, aunque fuera sólo para mí y no me leyera nadie. Pero esto no ha sido así. Afortunadamente.
Pues aquí me tienen, haciendo el repaso de este año. Cada día se me ocurre algo nuevo, que en realidad no es nuevo sino que es pasado y que sirve para no caer en lo mismo en el futuro. Es una experiencia que quería compartir con todos ustedes y a la vez recomendarles. Es bueno recordar. Es bueno no olvidar. Y yo pretendo no olvidar nunca.




Oí decir una vez: “Los pueblos que no tienen memoria están condenados a caer en los mismos errores”. Pues eso.

jueves, 11 de octubre de 2007

HASTA EL LUNES

Creo que es la primera vez en mi vida que voy a sentir lo que se llama "coger un puente". Unas veces por circunstancias de trabajo, otras por motivos familiares y las más de las veces porque me cogía "tieso", pero se me han escapado muchos puentes en mi vida. Creo que todos.
Este no se me escapa. En unas pocas horas estaré paseando con mi mujer por el lugar de la foto. ¿Dónde? No es difícil adivinarlo. Estoy como niño con zapatos nuevos, porque el lugar de mi destino es mi segunda patria.


El lunes les cuento. Y perdona, Sevilla, por serte infiel durante tres días.

miércoles, 10 de octubre de 2007

PAGO YO

Llevo cuarenta y ocho horas pensando si puedo hacer algo o no. Y he llegado a la conclusión de que es imposible que yo haga algo, salvo acordarme de él y esperar a que pronto -seguro que más pronto de lo que creemos- nos podamos tomar un café juntos. Otro más de tantos como nos hemos tomado desde hace ya un buen puñado de años. Lo de fumarnos un cigarrito marca Reales... mejor lo dejamos.
Dando un repaso a varios blogs, llego hasta el del barrio del Porvenir, blog de otro amigo -amigo común además- de hace también más de veinte años. Nos convoca al Rosario de la Aurora de su Virgen -tu Virgen- de la Paz, el próximo domingo día 14. Si pudieras, sé que estarías allí también. Que para algo llevas la bocina de tu Cristo cada Domingo de Ramos.
Haré todo lo posible por estar yo. Que al menos tu hueco, Rai, quede cubierto.



Te espero pronto, amigo. El café lo pago yo.


viernes, 28 de septiembre de 2007

SOBRESALIENTE AL CUBO

Si el pasado viernes escribía sobre las licenciaturas “a medida”, compradas por 250 leuros en internet, hoy quiero hablar de la otra cara de la moneda. Se llama esfuerzo, tesón y recompensa.
Me llamaron a decírmelo a principio de semana, con la escueta frase de “cada miembro del tribunal le ha dado un sobresaliente”. Y yo solito, echando cuentas, deduje que al ser tres los integrantes del patíbulo, la cosa termina siendo un sobresaliente al cubo ¿o me equivoco?
Hoy vuelvo un poco la vista atrás y me acuerdo de muchas cosas. Lo más reciente es cuando acabó su carrera de psicología, con unas calificaciones insuperables. Supe entonces que se metía de lleno con la tesina. Buena cosa.
La compaginó -que yo recuerde- con las prácticas en el despacho de su padre y en otros lugares; su beca en el hospital; el arbitraje y los entrenamientos de baloncesto; la colaboración en la priostía de su Hermandad… y además no se le olvidó vivir como su edad le pedía. No dejó de atender nada y todo lo llevó para adelante, mucho más bien que mal.
Su padre y su madre se sienten orgullosos de ella. Y su tía y su tío también. Lo único malo es que me hace viejo cada vez que pienso en estas cosas. ¡Pero si hace tres días que te hacías una foto que a los creativos publicitarios de Coca Cola les hubiera encantado! El tiempo no pasa, corre y vuela.
Esta semana María me vuelve a dar -nos vuelve a dar- otra alegría, la del sobresaliente al cubo, que yo pretendo celebrar este fin de semana con un cubo de cerveza. En mi casa sin que nadie me vea y sin molestar a nadie. A mi forma.



De todos modos, me gusta su trayectoria. No porque lleve mi apellido, sino porque dentro de poco tendrá que echarnos una mano en lo que más sabe. Su prima está deseando conocerla…

viernes, 14 de septiembre de 2007

TRIBULACIONES

Llevo unos días que me cuesta trabajo escribir. Mala señal. Sin duda es que hay cosas que me preocupan más de la cuenta. Siempre me pasa. No lo puedo evitar.
Me afectan -sobre todo- las cosas que tienen que ver con los sentimientos. Pero no piensen en el amor carnal ni nada de eso, sino en aquellos sentimientos -que pueden ser hacia las personas o hacia una institución- que se llevan adentro desde que somos niños.
Quizás sea esto lo que he tenido durante estos días. Saber que me tenía que enfrentar a lo que no quería enfrentarme, porque quizás cada día esté menos convencido. Y saber a la vez que uno tiene que asumir las responsabilidades adquiridas, más si la palabra dada está de por medio.
Han sido días difíciles, donde tu propia dualidad se mezcla con la razón y la sinrazón. Días donde esperar que, por un momento, un rayo de luz se cuele en tu vida -y en la de otros- y todas las aguas revueltas tomen el cauce que nunca debieron perder.
Lamentablemente esto al final no ha sido así. Por mucha voluntad que algunos, entre ellos yo, le pongamos al asunto.
La vida cansa, algunas veces hasta puntos insospechados. Las circunstancias de las que nos rodeamos nos desbordan a veces. Y no somos capaces de superar muchas dificultades que nos ponen -o nos ponemos- en el camino. Pero hay que mirar hacia delante, como decía un amigo “más adelante hay más”, y llegado a este punto tomar la decisión que mejor sea para uno mismo. Aunque me digan egoísta y aunque sea dolorosa y me jactara de decir que nunca llegaría a eso. Antes o después siempre será la equivocada para unos y la acertada para otros. Pero ahora ha llegado el tiempo en que tiene que ser la mejor para mí.


Llega el tiempo en el que quiero que vuelva a amanecer en mi vida. Porque yo lo que quiero es vivir.

viernes, 25 de mayo de 2007

EL VALOR DE UNA LLAMADA

Ya he comentado en alguna ocasión que hay días, cuando veo que nadie hace un solo comentario en este blog o que las visitas no suben, en los cuales me pregunto qué hago dedicándole mi tiempo. A pesar de eso, me marqué como meta no abandonarlo al menos durante sus seis primeros meses de vida y a partir de esa fecha valorar si de verdad el tiempo dedicado -arañado fundamentalmente a mi tiempo libre, a mi mujer y a mis horas de sueño- había servido para algo.
He seguido muchos blog que se han mostrado interesantes y que, pasado un tiempo, bien han desaparecido, bien se han quedado inactivos. Ahora entiendo a aquellos que los crearon: esto cansa y desanima cuando ves que nadie te responde.
Sé que aún es pronto para valoraciones y que ha habido ya algún mensaje escrito dándome aliento para seguir, junto con aquellas personas -conocidas y desconocidas- que han tenido a bien enlazarme en sus blogs. Pero hay que reconocer que la oferta en la red es muy grande y la vez inversamente proporcional al tiempo libre de cada uno. Aquí los comentarios siguen entrando con cuentagotas, al igual que las visitas.
Pero hoy he recibido una llamada telefónica de alguien a quien aprecio desde hace muchos años. Me ha llamado sólo para felicitarme por esta ventana y para decirme que me lee a diario. Me he quedado de piedra, no le esperaba para esto al otro lado del teléfono, porque sé de sus muchas ocupaciones y preocupaciones, actuales y pasadas. Desde aquí, gracias por la llamada, amigo.
Sólo por eso, por esta llamada y por saber que al menos hay alguien ahí detrás, quiero continuar escribiendo aquí, ya que en el fondo, aunque ni esa persona existiera, me leo yo y eso ya es importante.
Este blog no viene a contar cosas que nadie sabe, para eso ya están otros que lo hacen mucho mejor que yo cada día en las agencias, los periódicos, las radios y las televisiones. Este blog es sólo un lugar de encuentro para todos aquellos que quieran satisfacer su deseo de comunicación. Yo el primero.
Porque si de algo estoy convencido desde hace años es que la comunicación es la mejor arma de entendimiento entre las personas.



Y esto sí que es importante.

viernes, 11 de mayo de 2007

PERGARA

Conocí ese término el pasado verano. Me lo enseñaron unos amigos que nos acogieron a mi mujer y a mí en nuestras vacaciones como si de parte de su familia nos tratáramos. El término, pergara, se aplica cariñosamente en Cazalla de la Sierra a aquellas personas, niños o mayores, a las que les gusta mucho la calle, salir y entrar, no estar quietos.
Lo cierto es que en las vacaciones del pasado verano aprendí muchas más cosas. Aprendí lo que son las ganas de vivir de una niña; aprendí a ver a mi amigo en su faceta blanda de padre, porque su hija hace con él casi lo que quiere; aprendí los recelos de una madre ante una respiración más fuerte que otra de su hija en cualquier madrugada del año; aprendí cómo toda la vida de dos adultos giraba alrededor del corazón de una niña.
Han pasado ya unos meses de aquello y ha llegado el momento de la verdad. Todo va bien en el instante que escribo estas líneas, quizás demasiado crípticas para cualquiera que las lea. No me importa que, en uno sólo de sus artículos, este blog sólo se dirija a una familia. No se lo debo pero sí se lo merecen. Y además me apetece hacerlo.
No sé por qué pero presiento que todo va a ir mejor, poco a poco, con las cuitas propias de estas cosas de los galenos. Es necesario que así sea. Como dice el refranero “sin pausa pero sin prisa”. El tiempo es lo único que en este instante le sobra a esta niña. Va a tener toda una vida por delante, una vida que también se me antoja intensa y esto no lo dudo, llena de la alegría de sus padres, de sus amigos y de su familia.
Una vida que transcurrirá a caballo desde el Aljarafe hasta la Sierra Norte de Sevilla. Creciendo al amparo del azofaifo, testigo mudo del patio de la casona de sus abuelos maternos. Y por qué no, creciendo también con cardenales en las rodillas cuando se tire en bicicleta por la empinada calle de la casa de sus abuelos paternos. Eso son cosas de chiquillos que tienen que pasar así. Le quedan, insisto, muchos desayunos en el “guarrito”, así como muchas huevas con mahonesa en los Melli, devociones a la Virgen del Monte y que aprenda, todavía no, sino con los años, que El Clavel es algo más que una flor y cómo el jazz suena de otra manera distinta si se escucha en una velada de la Posada del Moro. No se va perder nada, porque le queda toda la vida por delante. Vida, vida y vida, lo que es ella. Un caudal de vida como el del Hueznar.



Volviendo al principio, si quieren saber de verdad lo que significa pergara, pasen unos días en Cazalla de la Sierra y pregunten por Candela. No tiene pérdida. Todo el mundo la conoce…