HABLANDO CLARO
No sé si me voy a meter en un jardín del que no pueda salir, pero lo cierto es que las palabras de Emilio Calatayud Pérez, Juez de Menores de Granada, dicen a mi corto entender jurídico un montón de verdades. Verdades como puños, con las que estoy de acuerdo.
Sé que los vídeos son algo extensos, unos diez minutos cada uno de ellos, pero por favor no dejen de verlos. Sobre todo aquellos los que sentís preocupación por la educación de vuestros hijos, así como los que creéis que, en este tema, hubo un tiempo pasado que fue mejor.
1ª PARTE
2ª PARTE
Emilio Calatayud Pérez (Ciudad Real, 22 de diciembre de 1955) es un Magistrado español, Juez de Menores de Granada conocido por sus sentencias ejemplares. Sus sentencias educativas han bajado la delincuencia en Granada y han aumentado el número de menores que no reinciden en el delito. En casi 20 años, el «padrazo» ha juzgado a más de 10.000 jóvenes a los que, siempre que puede, da esa segunda oportunidad que todos alguna vez hemos necesitado.
Según el propio Emilio: "Mi mayor satisfacción es que ahora estén aquí, sentados a mi lado, rehabilitados, contentos con sus nuevas vidas. ¿Cuándo un juez se encuentra así, amigablemente, como yo hoy, con tres de sus antiguos condenados?" Emilio Calatayud lo dice con auténtico orgullo. Junto a él, Jesús Antonio, Enrique y Federico sonríen a quien todos en Granada conocen también como el «padrazo», el juez de Menores más conocido de España, aquél de las condenas ejemplares que en cada chaval jamás ve a un mero «delincuente», sino a «un joven que cometió un delito» y, aun más, a una víctima de un sistema social que demuestra fracasar cada mañana en la que él vuelve a condenar a un crío. Ante esa instancia, su desafío es claro: rehabilitar sin encerrar a quienes han delinquido, trabajar con ellos en el mismo entorno en el que cometieron sus faltas. Lleva 17 años intentándolo, e incluso lográndolo: el 82 por ciento de los menores que cumplen condenas en el régimen de medio abierto -libertad vigilada y prestación de servicios al beneficio de la comunidad- no reincide en el delito. "Hoy ya evitamos incluso que un 70 por ciento de los menores vaya en un futuro a prisión -explica-, un gran logro de los profesionales que trabajan conmigo y de los que yo soy sólo la cabeza más visible."
Sé que los vídeos son algo extensos, unos diez minutos cada uno de ellos, pero por favor no dejen de verlos. Sobre todo aquellos los que sentís preocupación por la educación de vuestros hijos, así como los que creéis que, en este tema, hubo un tiempo pasado que fue mejor.
1ª PARTE
2ª PARTE
Emilio Calatayud Pérez (Ciudad Real, 22 de diciembre de 1955) es un Magistrado español, Juez de Menores de Granada conocido por sus sentencias ejemplares. Sus sentencias educativas han bajado la delincuencia en Granada y han aumentado el número de menores que no reinciden en el delito. En casi 20 años, el «padrazo» ha juzgado a más de 10.000 jóvenes a los que, siempre que puede, da esa segunda oportunidad que todos alguna vez hemos necesitado.
Según el propio Emilio: "Mi mayor satisfacción es que ahora estén aquí, sentados a mi lado, rehabilitados, contentos con sus nuevas vidas. ¿Cuándo un juez se encuentra así, amigablemente, como yo hoy, con tres de sus antiguos condenados?" Emilio Calatayud lo dice con auténtico orgullo. Junto a él, Jesús Antonio, Enrique y Federico sonríen a quien todos en Granada conocen también como el «padrazo», el juez de Menores más conocido de España, aquél de las condenas ejemplares que en cada chaval jamás ve a un mero «delincuente», sino a «un joven que cometió un delito» y, aun más, a una víctima de un sistema social que demuestra fracasar cada mañana en la que él vuelve a condenar a un crío. Ante esa instancia, su desafío es claro: rehabilitar sin encerrar a quienes han delinquido, trabajar con ellos en el mismo entorno en el que cometieron sus faltas. Lleva 17 años intentándolo, e incluso lográndolo: el 82 por ciento de los menores que cumplen condenas en el régimen de medio abierto -libertad vigilada y prestación de servicios al beneficio de la comunidad- no reincide en el delito. "Hoy ya evitamos incluso que un 70 por ciento de los menores vaya en un futuro a prisión -explica-, un gran logro de los profesionales que trabajan conmigo y de los que yo soy sólo la cabeza más visible."















En estos días de verano se celebran en numerosos pueblos de la geografía española sus fiestas y sus tradiciones. En un buen número de las mismas, el animales como tal tiene un papel protagonista. No sólo es en San Fermín donde se realizan los encierros, sino que también en otros puntos de nuestro país se sueltan toros por las calles, toros embolados, toros de fuego, etc. Todo ello conlleva un sufrimiento del animal, sacado de su hábitat y vejado por jóvenes y mayores.
Han pasado ya 25 años desde que nos dejara a todos atónitos ese extraterrestre simpático que Spielberg se sacó de la manga. E.T. no nos daba miedo, más al contrario, nos hacía sentir cariño por él y algo de manía por aquellos agentes de la administración americana que quisieron abrirlo en canal.
