
El pasado 6 de abril, tuve la oportunidad de conceder -en primer lugar- el “Premio Dardo” al blog
“Tres en Camino”. A pesar de que aún pueden entrar en él, me gustaría explicar un poco quienes son.
Tal como dije en el texto, los tres peregrinos son Antonio Salvador, Ignacio Díaz y Javier Rubio. Tres intrépidos periodistas de la redacción de El Mundo Andalucía que no tuvieron mejor idea que hacer el Camino de Santiago cargando con un portátil, para hacernos a todos -amigos o no- partícipes de la experiencia a través del blog.
Hoy, a la llamada de uno de ellos, me apetece hacer esta entrada. Os cuento.
De las más de 800 fotografías realizadas en ese peregrinaje, han elegido un puñado de ellas para montar una exposición en el Club Antares de Sevilla. Los beneficios por la venta de esas fotografías ya enmarcadas se destinarán a la
Asociación Corazón y Vida. No voy a entrar en el porqué han elegido a esta asociación, aunque ese porqué
existe y tiene nombres y apellidos.
Dejadme que os pida un favor, asiduos bloggueros que os dejáis caer por aquí: hacedle un sitio en vuestros blog y corred la voz de la celebración de
“Latidos del Camino”, que así han llamado a esta exposición y que podremos ver
desde el 7 al 22 de junio en el Club Antares de Sevilla. No os arrepentiréis, os lo aseguro. La ocasión lo merece, la intención es más que buena y el resultado no es para ego propio de nadie, sino para esta asociación que realiza una magnífica labor entre muchas familias.
Les dejo un texto que aún está en la cocina, pero que los peregrinos me han autorizado a volcarlo: el texto que abre el catálogo de la muestra. Que disfruten del mismo, como yo disfruto al presumir de tener amigos así.
“Tres amigos, tres compañeros, tres peregrinos se fundieron en un abrazo el domingo 6 de abril sobre las tres de la tarde en la misma Puerta de las Platerías de la Catedral de Santiago, justo antes de franquearla para el encuentro con el apóstol. Culminaba así una aventura que había comenzado varios años antes, pero que en su origen nada tenía que ver con aquello en lo que finalmente terminó convirtiéndose. En un primer momento, se trataba sólo de hacer a pie el camino de Santiago. Más tarde pensaron que la gente querida que se quedaba atrás tenía derecho a vivir con ellos la experiencia. Así que decidieron elaborar un diario de sus andanzas y colgarlo en internet.
La experiencia resultó mucho más enriquecedora de lo que habían imaginado que llegaría a ser. Y, una vez de regreso, decidieron que aquel viaje al interior de sí mismos no podía ser sólo para ellos, como si de una aventura egoísta se tratara. Porque no era tal. La iniciativa tenía un porqué. Y ese porqué tenía que ir acompañado de un para qué. Y es por ello por lo que se planteó la idea de montar esta exposición.
Han pasado sólo dos meses desde que aquellos tres peregrinos recibieron la “compostela” que acreditaba la culminación del camino. La idea de realizar esta exposición surgió después de aquello, como una forma de prolongar la experiencia, de hacer partícipes de la misma a mucha más gente y de darle un sentido trascendente a lo que había sido el camino. Una experiencia vital que valió la pena. Palabra de peregrino.”
Sevilla, mayo de 2008 Antonio Salvador, Javier Rubio e Ignacio Díaz Pérez