LA MISA DE LA ALEGRÍA
Si pinchan en el título de esta entrada tienen un enlace hasta la web de “La Misa de la Alegría”, obra del grupo sevillano Siempre Así. El estreno será en la Catedral de Sevilla el próximo día 3 de febrero, en una misa concelebrada por el Cardenal de la Diócesis.No vengo aquí a hablar de las bondades de las letras, músicas y voces de este grupo de artistas, ni mucho menos y Dios me libre. No entiendo como para juzgarles, por muy benévolamente que lo hiciera. Razones para ser benévolo las tengo, pero no vienen al caso. Vengo con estas líneas a hablar de otra cosa.
Estamos viviendo un tiempo en el cual manifestarse públicamente como seguidor de ese Hombre que un día crucificaron es algo más que arriesgado. Es algo que quizás he dicho ya en alguna que otra ocasión y que “La Misa de la Alegría” de Siempre Así me pone en bandeja para volver a repetir. La frontera entre la política y la religión se hace cada día más estrecha por culpa de alguien, no sé de quién. Pero lo cierto es que decir “SOY CRISTIANO” te puede traer alguna que otra complicación en ciertos ambientes.
Los componentes de este grupo musical sevillano, que tantos éxitos llevan cosechando desde hace ya un buen puñado de años fuera de nuestras fronteras sevillanizadas, no han dudado un solo momento en poner en marcha esta obra. Por tanto, mi aliento a todos los que hoy día, sin careta o, por ejemplo, sin desprenderse el escudo de solapa de su hermandad al llegar a su centro de trabajo, apuestan por manifestar en público su condición religiosa.
A la Iglesia hoy le hacen falta más acciones como esta y menos actuaciones desde arriba que no calan profundamente hasta la verdadera “infantería”, que al final es la que la sostiene. ¿Qué las Iglesias están vacías? Bueno, es algo que habría que estudiar si es cierto o no, aunque también tendríamos que estudiar por qué se dice que las Iglesias vacías. También hoy le sobra a la Iglesia aquellos defensores de pacotilla, que más que defenderla lo que hacen es aprovecharse de la coyuntura para atacar al que está enfrente. Vean, si logran aguantarlo entero, alguna que otra tertulia o debate en Popular Televisión.
Mis felicitaciones al grupo Siempre Así por este gesto, al que seguro que tacharán de comercial. Poco importa esto, al menos a mí. Lo importante es que cale ese mensaje, que falta hace.
Le escuché decir un día a un sacerdote -precisamente- “a la Iglesia le hace falta un poco más de marketing”. Pues eso.






La gripe reconvertida en bronquitis -que pasó después a ser gripe de nuevo- me ha tenido alejado de esta ventana durante el final del año. Un año que estaba deseando que se despidiera, que se fuera para que -ojalá- no vuelva ninguno igual. ¡Qué desastre de año! Para colmo de males, cuando creí que ya todo se acababa, la triste guinda la puso el fallecimiento de un amigo en las últimas horas de este diciembre. No podía acabar peor la cosa.











Si de algo estoy seguro en mi vida es que no soy franquista. Por varias razones: tan sólo tenía 9 años cuando el dictador murió y las referencias que tengo de mi familia hacia su persona no son del todo buenas. Mi abuelo paterno fue perseguido y encarcelado durante años por el hecho de ser el Secretario General del Sindicato de Agentes Comerciales en la época de la República. Se libró de las tapias por los pelos.







Ayer se presentaron los presupuestos generales del Estado. Por cierto, que hemos perdido esa imagen de todo un camión lleno de libros y el ministro de turno -y del ramo- con varios volúmenes en las manos, para pasar a tener esa cantidad de números en un pen driver. Bueno, al menos algo hemos mejorado.
De nuevo los taxistas son los protagonistas, de forma lamentable, de la actualidad informativa de la ciudad. Sus continuos encontronazos con los hoteleros han acabado en una actitud poco propia por parte de algunos miembros del colectivo del volante, al arrojar huevos a las fachadas y proferir amenazas a los recepcionistas de varios hoteles.



