GÉNERO Y SEXO: PROHIBIDO CONFUNDIR
A propósito de leer como cada día a Diazpe y pinchar en los enlaces que ofrece en su texto, me entero de lo siguiente, que con mucho gusto les cuento a todos.Themis es el nombre un nuevo corrector similar a los que llevan todos los procesadores de textos, pero para corregir no las faltas de ortografía, sino las faltas de género, evitando el lenguaje sexista. Lo que nos faltaba.
El susodicho corrector es capaz de abrir documentos con alguna de las extensiones más habituales -.pdf, .html o .doc -, verificar el contenido de los mismos y modificar las expresiones discriminatorias. Ha sido elaborado por ingenieros (e ingenieras) informáticos (e informáticas) junto a un grupo de lingüistas (y… ¿cómo se dice?). Además, es listo el jodío: aunque la misma palabra aparezca varias veces en el mismo documento, sólo la marca cuando es usada de forma sexista.
Pero ¡ah, caramba!, su precio no es para que lo tengamos en casa: cuesta la friolera de 2.000 euros. Por lo cual sólo serán, por ejemplo y de momento, las administraciones públicas quienes puedan acceder al mismo. De hecho el programita está orientado a las agencias gubernamentales. El Ayuntamiento de Getafe ha sido de los primeros en incorporarlo en sus sistemas. Ser “políticamente correcto” llevado a su máxima expresión.
El corrector (¿o correctora?) solo es capaz de localizar vocablos, pero no localiza aún lo metafórico, lo irónico y el tan sevillano doble sentido. Espero que este tipo de herramientas esté lejos de inventarse.
Lo que aún no ha inventado nadie es un corrector para que esa pléyade de locutores, presentadores y actores que van de modernos, dejen de decir tacos sin venir a cuento. ¿Se han fijado la cantidad de palabras mal sonantes y sin sentido alguno en el contexto que nos llegan a través de la televisión? Un viejo periodista me contó una vez que un taco mal dicho en la tele o en la radio era como si alguien le diera una patada a un mueble de tu casa.
Eso… ¿no es por tanto una gamberrada?

Se alumbrarán las calles del Real y el albero será la alfombra mágica que pisarán nuestros pies durante siete días, para transportarnos al país de la alegría y la magia. El cielo se cubrirá con una gran lámpara de farolillos, que alumbrará la belleza de la mujer de Sevilla…


























La gripe reconvertida en bronquitis -que pasó después a ser gripe de nuevo- me ha tenido alejado de esta ventana durante el final del año. Un año que estaba deseando que se despidiera, que se fuera para que -ojalá- no vuelva ninguno igual. ¡Qué desastre de año! Para colmo de males, cuando creí que ya todo se acababa, la triste guinda la puso el fallecimiento de un amigo en las últimas horas de este diciembre. No podía acabar peor la cosa.
