jueves, 26 de marzo de 2009

HENARES: ¡A LOS CABLES!

Quiero hoy dedicarle desde esta humilde bitácora, unas líneas a Enrique Henares, que en algo más de 48 horas tendrá que enfrentarse a un toro con cuernos afilados (con perdón del respetable).

He seguido sus intervenciones en los medios de comunicación e incluso he tenido, junto con un grupo de amigos, un encuentro con él, en el que hablamos de muchas cosas, pero fundamentalmente sobre capataces y costaleros. Por ello, titulo esta entrada, para hacerla más actual, no con un ¡Al cielo con Ella! sino más bien con este otro que, dada la polémica de las catenarias del Metrocentro, encaja hasta mejor.

Pero a lo que vamos, a Enrique Henares, al Pregonero con mayúscula.

De la noche en la que compartimos mesa y mantel, hubo un par de respuestas a un par de preguntas que se me ha quedaron grabadas. Alguien le dijo “¿hermanos costaleros o costaleros profesionales?” y él respondió “Costaleros”. Otro preguntó por “devoción” y él contestó que sí, pero que además “afición”.

Estas respuestas me han hecho reflexionar mucho y casi le he encontrado sentido (no lógica) a muchas cosas, e incluso a muchos sinsentidos. Ya habrá tiempo de seguir pensando en ello.

Pero Henares, en contra de lo que pueda parecer, no se queda sólo en el mundo del costal. Me han llamado la atención respuestas que ha dado y que he leído en torno a las ya mencionadas catenarias, la tradicional polémica surgida (un año más) con la Hermandad de la Resurrección o solapadamente lanzar un dardo al pintor que quiso cobrar por la realización del cartel del Semana Santa. Henares, contra quienes piensan que esto va a ser un pregón para la gente del costal, creo que domina todos los palos. Y al decir palo no me refiero a la trabajadera, que también me consta que la domina.

De todo lo visto y oído, se lleva la palma la siguiente respuesta dejada en el encuentro digital en el que intervino en Diario de Sevilla, concretamente el pasado martes. Aún lo pueden leer en el digital de ese medio. Aquí dejo pregunta y respuesta transcritas literalmente, ya saben, el socorrido copiar y pegar:

Fernando Pérez: Enrique buenos días solo desearte la mayor de las suertes en este día, supongo que ya sabes el cariño y el aprecio y teniendo por seguro que tu pregón no pasará desapercibido, te traslado esta pregunta. ¿Qué no has dicho en el pregón y te hubiese gustado decir?. Un abrazo de corazón

Pues no he dicho en el pregón alguna que otra cosa que creo que molestaría a la Semana Santa oficial, y fundamentalmente que entiendo que en nuestras corporaciones ha habido un bajón intelectual y de clase y que es preciso recuperar lo perdido.

Menos paso quiero. Tela del telón, que cada uno opine lo que entienda que debe opinar o que calle lo que deba de callar.

Por todo esto y por más que no cuento, que se haría muy largo, creo que este hombre se va a mojar el domingo. Ojalá no me equivoque.

Hoy, desde aquí, quiero decirle a Enrique que recuerde la promesa hecha, aquella en la que me comprometí que el primer aplauso que premie su voluntad pregonera se lo enviaré a su familia. Sus hijos y su mujer también se lo merecen. Y por supuesto desearle toda la suerte del mundo, aunque sé que la suerte es para los que no saben de algo.

Por tanto, Enrique Henares no la va a necesitar. Le basta con su palabra.

Que ya es mucho.




Que Dios te bendiga, Pregonero.



P.D. para su hijo: Quique, creo que esto se lo debía a tu padre, aunque también me apetecía mucho escribirlo. Ya tendremos tiempo de comentar. Enhorabuena anticipada por la parte que te corresponde.



Foto: Gentileza de “El Correo de Andalucía”

viernes, 20 de marzo de 2009

VAMOS A CONTAR MENTIRAS

Cuando el ex alcalde de Jerez de la Frontera Pedro Pacheco dijo aquello de que “la justicia es un cachondeo”, estaba realmente equivocado. Faltó el respeto a una institución como es el Poder Judicial y le costó caro aquella afirmación, como todos ustedes recordarán.

Lo cierto es que a día de hoy yo me atrevería a manifestar una frase casi parecida, a razón de lo visto y oído durante la semana: a la Justicia se le toma a cachondeo. No creo que por esto que digo ningún juez me procese. Y si es así, ya llamaré a un abogado.

Miguel Carcaño, presunto asesino de Marta del Castillo y todo el resto de compinches de la trama, se han tomado a la Justicia a cachondeo, a puro cachondeo como diría mi amiga Carmen Martín. Una cosa es que, ante las evidencias, el inculpado trate de defenderse dentro del marco del estado de derecho en el que vivimos, a fuerza de argumentos que puedan ser eximentes como la locura momentánea o los estupefacientes ingeridos con anterioridad y otra bien distinta son los cambios tan radicales en las declaraciones que se han producido en torno a este luctuoso suceso. Estos niñatos se toman la justicia a cachondeo y lo que es peor, la vida y los sentimientos de las personas.

He de reconocer que, en todo este proceso que he seguido con cierta inquietud, hubo un momento en el que llegué a pensar de Carcaño que era un pobre muchacho que había tenido una infancia difícil y nada feliz. Pero ahora, a decir verdad, me importa una mierda lo que le pudiera haber pasado en su infancia y lo único que espero es que nunca vea la luz del sol con la libertad que yo la veo. Porque se ha reído no solo de los que están más cerca de Marta y de su familia, sino de todos nosotros.

Hoy me viene en gana solicitar la firma de todos los ciudadanos/as para pedir que se realicen los cambios precisos en las leyes no para la instauración de la cadena perpetua, sino para que aquel que mienta de una manera tan soberana y grotesca ante la policía o ante un juez pague también por ello. Igual que creo que deberían de pagar por los gastos ocasionados en la búsqueda del cuerpo en el río, traduciendo euros por tiempo de privación de libertad. Porque a la policía científica, los buzos de la Guardia Civil, los operarios de Protección Civil, los técnicos del Puerto y a todos aquellos que se han jugado la vida durante tanto tiempo en las sucias aguas del río poca gracia le ha tenido que hacer este cambio tan radical en la investigación. Eso por no hablar como siempre de la familia, que sigue sufriendo sin poder cerrar definitivamente el caso y enterrar el cuerpo de Marta.

Qué quieren que les diga, pero ahora tampoco me creo la versión del contenedor. Entre otras cosas porque en la esquina de las calles Jorge de Montemayor y Leon XIII donde están situados esos contenedores hay un bar que he frecuentado alguna que otra vez (magníficos montaditos de filetitos de lomo y jamón de Jabugo de primera calidad) y que habitualmente tiene veladores en la puerta. Y porque la calle León XIII no es precisamente una calle abandonada y poco iluminada. Y porque el operario de Lipasam que volcó el contenedor hubiera descubierto el cuerpo. Y porque sacar un cuerpo y trasladarlo en bolsas de basura no es tarea que parezca fácil. Y porque los balcones y las ventanas de la calle no estarían todos cerrados a un mismo tiempo. Y porque la calle suele tener mucha circulación y sobre todo ese cruce, que viene de la calle Manzana junto al Hospital Virgen Macarena. Y por muchas otras cosas más. Pero sobre todo porque estos niñatos de mierda son unos embusteros como la copa de un pino y ni tienen vergüenza ni la han tenido nunca.

Voy a ver cómo lo digo para que no me salpique nada, pero -ojalá me equivoque- el cuerpo de la pobre Marta no va a aparecer nunca. Por más que el Gobierno -sobresaliente para Rubalcaba, López Garzón y Valdés- se empeñe en poner todos los medios que sean necesarios para su hallazgo. Pero después de saber que la mamá y la niña de Camas han ocultado la verdad durante tanto tiempo y se han paseado por las televisiones para sacar su minuto de gloria, mis pensamientos -malos pensamientos- se dirigen hacia toda esa familia, también hacia el marido y padre de estas dos mendas lerendas, alguien al que no le hemos visto la cara todavía…

Me he solidarizado desde este blog a partir del primer día con el dolor de la familia de Marta del Castillo. Y a día de hoy sigo estando con ellos quizás para siempre. Pero la distancia me hace ver las cosas, quizás, con una perspectiva distinta a la de ellos. La misma perspectiva que tienen seguro muchos de ustedes. Mucho me temo que Marta, nuestra Marta del Castillo, es hoy por hoy, sólo un recuerdo.




Un recuerdo que se me antoja traducir en cenizas.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Y TODO POR UNA FOTO

Hoy hace 5 años de la mañana en la cual la muerte se paseó blandiendo su afilada guadaña por las vías del tren de la Capital de España. El día en el que Al Qaeda cobro su venganza anunciada por Osama Bin Laden, por nuestra participación (no colectiva, sino por la decisión de unos pocos) en la ofensiva conjunta con Estados Unidos y el Reino Unido en Afganistán e Irak.

Se trató del mayor atentado cometido en nuestro suelo hasta la fecha, con 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana (entre las 07.36 y las 07.40). Más tarde, tras un intento de desactivación, la policía detonó de forma controlada, dos artefactos que no habían estallado, así como desactivó un tercero que permitió, gracias a su contenido, iniciar las primeras pesquisas que conducirían a la identificación de los autores.

Fallecieron 191 personas, y 1.858 ciudadanos resultaron heridos, algunos con lesiones irreversibles hasta la fecha.

Los ataques se produjeron dos años y medio (911 días) después de los atentados del 11 de septiembre (9/11). Este hecho ha sido señalado por algunos como indicador de la responsabilidad yihadista, algo que a nuestros sesudos gobernantes del momento ni se les pasó por la cabeza.

Junto a todo esto, también fue el día del engaño colectivo, en el que un gobierno quiso secuestrar la verdad. Quizás sea el único día de mi vida en el que le presté atención y seriedad a unas palabras de Arnaldo Otegui, a muy temprana hora aún, cuando comenzaba a desmarcar (o a desmarcarse) de la autoría de ETA en el atentado. A todas luces, para muchos de los que contemplábamos la escena de lejos, vimos que aquello era mucho arroz para tan poco pollo, en relación a la posible autoría de ETA. Aunque también se nos pasó por la cabeza que se les hubiera ido un poco la mano. Y digo "se nos pasó", porque el 11-M tuve que hacer algo que nunca en mi vida profesional, hasta ese momento, había hecho: suspender una rueda de prensa-desayuno de trabajo por falta de periodistas asistentes. Y les digo que los ponentes eran los números 1 y 2 por Sevilla en la lista del Congreso de los Diputados del entonces primer partido de la oposición, para las elecciones del domingo. En lugar de la comparecencia, tomamos el desayuno -que no perdonamos- e hicimos un somero análisis de lo sucedido. Todos coincidimos: aquello no era obra de los terroristas vascos.

Si recuerdan, el ambiente en ese día y los posteriores hasta el domingo 14, domingo de elecciones, se le complicó al Gobierno de forma estrepitosa. La cadena SER, a la que estuve enganchado tdo el fin de semana, se adelantaba a las versiones oficiales del Ministro Acebes (no preguntemos cómo ni por qué), y poco a poco comenzaron a oírse advertencias del engaño al que estábamos sometidos. Porque de hecho el Ministerio del Interior hasta la misma tarde-noche del sábado 13, no comenzó a reconocer la participación y autoría islamista en los hechos, si bien la furgoneta con la cinta de audio con versículos del Corán se encontró en la misma mañana del jueves. Inexplicable. Tal como dice un simpático presentador de televisión, aquello era todo "muy desconcertante".

Creo que el 11-M dejó, a costa de una ristra de muertos y heidos de por vida, una lección a todos los políticos que no olvidarán nunca: la gente no es tonta y no se les engaña con tanta facilidad. La coyuntura era muy difícil, con un atentado a tan sólo dos días de unas elecciones generales. Y la postura del partido del Gobierno, el Partido Popular, era quizás la más difícil de todas: si mentían, la verdad les podía estallar en la cara, como así fue; y si decían la verdad, perdían las elecciones por el rechazo generalizado que se había producido en el país a nuestra participación en la guerra y la lógica deducción de que el atentado era la factura que había que pagar por la foto de las Azores.

Tampoco fueron de recibo aquellas manifestaciones "espontáneas" a las puertas de muchas sedes del PP. Como tampoco el vilipendio al que se vieron sometidos algunos miltantes de base de este partido, entre los que tengo a buenos amigos. A uno de ellos, en una casa de hermandad le llamaron "asesino" en su cara.

Mentir, como hizo el PP, no fue nunca bueno y menos a la opinión pública. Y reaccionar de manera violenta frente a la violencia tampoco. El terrorismo es siempre malo, venga de donde venga, lo practique quien lo practique: el norte o el oriente.

Ahora, al cabo de cinco años, me quedo con dos frases de aquellos días. La pronunciada por el entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, que decía: "Creo que la inmensa mayoría de la sociedad lo que está es con las víctimas, con las familias y en contra de cualquier tipo de terrorismo" y la del entonces vicepresidente primero del Gobierno, Rodrigo Rato: "Contra el terrorismo. El terrorismo es todo igual". Mismo mensaje para dos conceptos completamente distintos de hacer política.



Claro que ninguno de los dos salía en la foto.



miércoles, 25 de febrero de 2009

LA PRIMERA EN LA CAMPANA

Contempló como sobre sus apuntes de Química habían caído unas minúsculas partículas grises y por un momento pensó que aquel examen le estaba trastocando más de lo que podía suponer. Sobre el escritorio de su habitación, cuando acababa el reloj de marcar la una y media de la madrugada, apoyados los codos haciendo sostén de su cabeza, repasaba una vez más aquella formulación que tanto se le atragantaba para el examen de mañana y en el que se jugaba relativa y cierta tranquilidad estudiantil.

En el viejo radiocasette que hace años su padre le trajo de Canarias seguían sonando los acordes de la Centuria Macarena, que para nada le distraían de las teorías químicas que repasaba, cuando reparó en que aquellas partículas no eran producto de su imaginación, ni tampoco eran restos del estudio en el que se veía inmiscuido: eran de la ceniza recibida hacía unas horas en el segundo día de Quinario de su Hermandad. El humo que desprendía el cenicero -azulado del Ducados y blanco puro del incienso- revoloteaba sobre el haz de luz que desprendía la lamparita de estudio, conformando fugaces dibujos en el aire que se le comenzaban a antojar los tallados del canasto de un pasocristo.

Como por arte de magia, entre simbología de ácidos y anhídridos, se le vino aquella frase a la memoria: “Ya queda menos…”

El sueño le comenzaba a pasar la primera de las facturas de la noche, y por más que lo intentaba sus apuntes se le hacían cada vez más pesados -al igual que sus párpados- y su memoria comenzaba a distraerse desde las valencias de los gases nobles hacia el solo de corneta de la marcha “Milagrosa”. El tambor del Hidalgo y la corneta del Solís, ganaban poco a poco, una incruenta batalla aquella noche en su intelecto frente al Argon, Kripton, Xenon y Radon.

“¿Y por qué ahora?” se preguntó, para añadir “debiera estar prohibido”. Y se conjuró asimismo para afirmar en su interior que si algún día se dedicaba a la enseñanza, sería benévolo en las fechas de los exámenes con los alumnos que, como a él, a tan sólo 40 días de la Semana Santa, ya le olían las manos no a azahar sino a tarniché, algodón mágico y cera de Bellido.

Eran algunos los exámenes que aún le quedaban antes de que la primera estuviera en la Campana y con el grupo de amigos del Instituto había jurado solemnemente que el Viernes de Dolores sería día completo de rabonas, para ir a ver… ¿qué? ¿qué verían, si las Iglesias a esas horas de la mañana solían estar cerradas? “A respirar Sevilla”, dijo uno de ellos. Pues sí, a eso irían.

Eso pretendía ahora, cuando el reloj se acercaba temeroso a las 2 de la madrugada: respirar Sevilla, en su propia habitación, mientras todos en su casa ya dormían. Por eso le sonaban de fondo las cornetas del que acompañan al Rey de Reyes de la Resolana en la noche más grande de Sevilla y seguían ardiendo sobre el cenicero el carbón y el incienso que se trajo aquella misma noche de la Hermandad. Para evitar que su dormitorio se cargara de humo y aquello pareciera más la ribera del Támesis que del Guadalquivir, debía tener la ventana algo abierta y cierto biruji friolero -junto con los reflejos de la luna redonda de aquella noche- se apoderaron de la estancia. Pero el frío nunca fue el enemigo. La lluvia sí.

Y aquella noche olía a Sevilla. O al menos eso le parecía.

Conforme pasaban los minutos su concentración en lo necesario -que no lo importante- era menor. Había llegado ya el momento de cortar con los apuntes, porque ahora sí que las Legiones de Roma y los aromas de Santizo habían vencido a Melvin Calvin, Alexander R. Todd y Theodore William Richards, aquellos que sabrían mucho de formulación y teorías químicas pero poco de incienso, vainilla y carbón, la fórmula magistral que él sí que conocía. Y ya de camino, puestos a olvidar, pues olvidar por un rato a aquel barbudo madrileño que le había tocado en suerte en su curso y que más se parecía a un sanedrita salido de las manos de Castillo que a todo un profesor de Instituto.

Salió de su dormitorio, en el silencio de la noche, y se dirigió a la cocina. Quería acabar el día, antes de dejarse caer en brazos de Morfeo, dándole la espalda al hidróxido de cal y al sulfuro de zinc y echadlos a pelear con otra mezcla de elementos, con más química sentimental que científica.

Con la lentitud que se le imprime a las cosas importantes, tomó un plato de postre y una cucharilla de café. Y de forma solemne, apartó el papel de plata que cubría la fuente. Ese era el mejor final, la mejor formulación que ni siquiera Alfred Nobel hubiera podido nunca imaginar. Con una sonrisa en sus labios, marchó de nuevo a su dormitorio: era hora de dormir.

Mientras saboreaba el último bocado de la torrija de mamá y la miel le rodeaba cada una de las entrañas de su paladar, su pensamiento se fue de nuevo a la frase que tanto había repetido durante el día: “ya queda menos: solo 40 días para la gloria”.

Si mañana no había un poco de suerte, ya habría tiempo más adelante para recuperar su examen de Química. Ahora quería soñar.





Soñar con la primera en la Campana.

domingo, 22 de febrero de 2009

SE ACABÓ


Ha terminado el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas de 2009 y sintiéndolo enormemente por aquellos que lo esperaban (lo siento de verdad, Antonio), el poco tiempo disponible ha sido el causante de que hasta este blog no llegara una mini crónica de lo que ha pasado en la Casa de los Ladrillos Coloraos. Pero no por eso quiero dejar aquí una muestra de lo vivido en estos últimos días en relación al Concurso.

Ahí va esto, que no es otra cosa que mi opinión personal sobre algunos aspectos.

EL CONCURSO EN SÍ. Sobrado de cantidad y calidad. Por eso no entiendo cómo se puede hacer una final con solo tres agrupaciones por modalidad. Ha sido la más corta de la historia. A los que nos gusta, nos disgusta no ver casi clarear el día cuando el Jurado dice aquello de "En la Ciudad de Cadiz...". Nos han privado de una noche mágica, para convertirla en una madrugada de miel en los labios. Ojalá vuelvan esas finales en las que a las cuatro y media de la madrugada, hora en la que casi ha acabado la de este año, aún nos quedaba media final por ver.

CANAL SUR TELEVISIÓN. Sobresaliente. Así, sin más. Traernos las tres semifinales ha hecho que tengamos algo así como cuatro finales consecutivas. Pero no llegan al 10, sino que los dejo en el 9 raspón. ¿La causa? Pues las tres semifinales que han presentado Manu y la Maga Inés. Son aguantables un ratito, unas pinceladas, pero tres noches los hacen insoportables. La Maga Inés más verde que el Canijo de Carmona. Manu con más aciertos que desaciertos, pero cansino. En cuanto al trío de la Final (Modesto Barragán, Manolo Casal y Paz Padilla) lo bordaron como siempre. Se notan las tablas y la experiencia. Hablando y contando cosas por derecho, con el chiste y el borderío en el momento adecuado. Ni les sobró ni les faltó. Excelente. En camerinos Paz Santana lo hizo mejor que bien, aunque acompañando a Manu en las semifinales se le vio cortita, quizás era demasiada la responsabilidad de dirigir el programa. Fernando Pérez y Juan Manzorro hechos dos brazos de mar en sus respectivos cometidos. Como diría el propio Manzorro "de gran categoría".

LA WEB DE CANAL SUR. Lo mejor para los que padecemos el Síndrome de Diógenes. El VHS ha trabajado poco este año, porque la descarga es facilona y legal. Ahí quedan muchas cosas en los discos duros, para poder seguir viéndolas cuando queramos, sin tener que molestar al resto de la familia que pasa de esto. Y en cuanto a la Tienda On Line, otro acierto el que podamos comprar la final en DVD. La estantería de mi despacho lo agradece: pierde peso y gana espacio y calidad. Muchas cintas de vídeo de mi casa van a pasar a mejor vida. Ya disponible a la compra desde al año 2003. Un lujazo. Por cierto ¿qué hago con los VHS? ¿Los vendo o los regalo?

ONDA CÁDIZ. Clasificatorias y cuartos disponibles para los que vivimos fuera de la provincia de Cádiz. Calidad de imagen y fácil acceso. Los planos tan dignos como los de la tele pública. Quizás las voces -de locutores- dejaban algo que desear, pero cumplieron con rigor aquello de que cuando suena la guitarra en el escenario hay que callarse. Se nota que son de allí. Sobresaliente también para ellos.

POLÍTICA DEL CARNAVAL. Aún existe esa mano negra en el Concurso. Merecedor de estar en la final fue el coro a pie de Javi Bohórquez y mucho me temo que no estuvieron por un letra de semifinales: "nos vemos en casa con la mujer viendo la final"... dijeron, como así fue. Estas cosas te hacen pensar mal de los directores de otras agrupaciones, que tienen un "gordo" peso específico en todo esto.

CAJONAZOS. Por el corto número de agrupaciones que han accedido -que no pasado- a la Final, el término "cajonazo" creo que tiende a desaparecer. No se puede considerar un cajonazo, sino más bien que no hubiera sitio en la final para determinadas agrupaciones. El corte que se ha dado no desmerece a los que han quedado fuera. Son buenos grupos, muy buenos grupos que otros años hubieran estado en el Falla en la gran noche. No es extraño, por tanto, que a la última noche de semifinales antes del veredicto del Jurado se le llamara "la noche de los cuchillos largos".

EL AMBIENTE DEL FALLA. De envidia pura y dura. Quizás sea el año en el que he visto al público más entregado desde el primer momento de la noche. Un gallinero de categoría con mucha gente joven. El que va al Falla cualquier día sabe a lo que va. De hecho, un cuarteto abandonó el concurso en clasificatorias por su bajísimo nivel. El público así lo quiso, cuando le dijeron desde el paraíso "¡cambia el cuarteto pa el año que viene!" y ellos no tuvieron otra ocurrencia que encararse con el respetable. No, cuarteteros, eso no es así. Aquello es Cádiz y las cosas son de otra manera. De todos modos, algunas butacas vacías en el patio -siempre las mismas cuando la cabeza caliente ofrecía ese plano- durante la final. ¿De quién eran esas entradas? Y por cierto... ¿cuando me pegaré el lujazo de estar un año allí?

MIS AGRUPACIONES.
En comparsas "La pensadora gaditana" y "Los comparsistas se la dan de artistas". La primera de ellas fue finalista. La segunda no llegó.

En chirigotas me quedo este año con "Más p´allá que p´acá" del Love, el Cabra y Manolito Cornejo por cómo se metieron en el tipo y con el genial Selu y "Los enteraos".

En coros, tal como he dicho antes, el coro a pie de Javi Bohórquez "El maravilloso mundo de Cadilandia" y "El Coro del Futuro" de Miguelez.

De cuartetos no opino.

Con esto no quiero decir que el resto no me gustara; es más, he de alabar las letras del Canijo, con un excelente popurrí, la presentación del Yuyu, la puesta en escena de Kike Remolino o la espectacularidad del coro de Rivas y Pardo. Pero si se trata de elegir me quedo con lo dicho.

UNA MÚSICA. Toda la música, absolutamente toda, de Tino Tovar para "Las muchachas del congelao". Casaba con el tipo a la perfección.

UNA LETRA (O DOS). Para llorar -aquí se me ve el plumero- el pasodoble a la adopción de "La pensadora gaditana" en la final. Como original, el cuplé de "Los enteraos" recordando a la chirigota del año 92 (gran pelotazo) "El que la lleva la entiende" (Los borrachos", para los no iniciados)

UN ESTRIBILLO. "Bocaíto, bocaíto, bocaíto, bocaíto".

UN TIPO (O DOS). "Los mákina". Un lujazo. ¿Se puede ser más original?. "Las muchachas del congelao", no solo por su atuendo muy trabajado, sino por hacerme creer la primera vez que los vi que alguno de ellos eran "ellas". Y el nombre, como diría Manzorro, "de gran categoría": les esperaba vestidos de dependientas de una tienda de congelaos o de algo similar, pero nunca como princesas de Disney.

... Y CÁDIZ. Mil versos y besos para esa ciudad, a la que tanto quiero. ¿Qué sería de mi sin ella y sin su Carnaval?




lunes, 16 de febrero de 2009

¿REINSERCIÓN SOCIAL?

Del Diccionario de la Real Academia Española
Reinserción: f. Acción y efecto de reinsertar.
Reinsertar: tr. Volver a integrar en la sociedad a alguien que estaba condenado penalmente o marginado. U. t. c. prnl.



Que la cárcel es un lugar no para el castigo sino para la reinserción social es algo que, en pleno siglo XXI, cae por su propio peso.

Que la Justicia, a veces lenta, como tal está impartida por hombres y mujeres -con sus humanos errores y aciertos- es otra de las reglas del juego en el que todos estamos inmersos, por mucho que las decisiones de la judicatura nos produzcan en ocasiones ardor de estómago.

Que todos somos igual ante ella -que a todos nos trata por igual- y que las normas o leyes no discriminan a nadie es también algo que está bajo el techo en el que vivimos.

Y que las leyes están hechas por hombres supone, por tanto, que deben existir lagunas que se me antojan difíciles de llenar con la letra escrita, porque cada caso, cada momento y cada persona es un mundo y todos deben regirse por normas comunes.

Me encantaría poder escribir desde la perspectiva legal y dejando aquí una lección de derecho digna de cualquier catedrático universitario. Pero, lamentablemente, solo tengo la licenciatura -ni tan siquiera el doctorado- en la carrera del Sentido Común y meterme en un jardín jurídico del que no sé salir puede ser peligroso. Sigo escribiendo a costa de que sé que lo que va a seguir saliendo de mis dedos puede no ser todo lo justo u objetivo que debiera. Pero al menos es lo que sale de mí. El sentido común que a veces puede ser el menos común de los sentidos.

Pienso en Marta del Castillo cada vez que siento sobrevolar el helicóptero por encima de mi lugar de trabajo, a un tiro de piedra del Charco de la Pava. Así llevamos todo el lunes. Y pienso en estos días, sobre todo en estos dos últimos, si Marta del Castillo tuviera otro apellido, no ya el de mi familia, sino el de cualquiera de mis amigos que tienen hijos de esa edad, esos niños que conozco casi desde que nacieron. Y el cuerpo me produce un escalofrío.

Un individuo que comete un crimen como el que todos tenemos estos días en la cabeza; que se deshace del cuerpo con total impunidad; que mantiene una escalofriante frialdad durante 21 días; que destroza una vida que comenzaba a casi caminar sola; que marca para siempre -sí, para siempre- a una familia, a un barrio, a una ciudad… Un individuo que no aprecia a la vida, ni la suya ni la de los demás, que no le da sentido a lo que es la VIDA y la MUERTE, que con sólo 20 años -sí, sólo 20 años- es capaz de todo esto, no puede por más que lo intente, volver a vivir en paz, ni con él ni con nosotros. Para él, el concepto reinserción social no puede ni debe existir. Hay mucho daño, odio, resentimiento, dolor… ha provocado tanto sin que nadie se lo pidiera…

“De este individuo yo no me voy a quedar con que es un desgraciado que no ha tenido una familia normal, no señor, este individuo es un asesino”, me decía alguien esta mañana a través del e-mail. Y créanme si les digo que la autora de esta afirmación está lejos de cualquier duda en cuanto a su moralidad. Es tan solo es una madre, joven y que tiene los pies en el suelo.

Nadie me escuchará pedir la pena de muerte nunca, porque ningún hombre puede disponer de la vida de otro y porque así nos igualaríamos a estas alimañas humanas. Pero Miguel C. D. y los que son como él y han actuado con él no pueden vivir NUNCA MÁS entre nosotros. Sí, lo siento por decirlo con esta dureza, pero este tipo de personas están “averiadas” y no pueden convivir con los que, de algún u otro modo, funcionamos correctamente. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero todos sabemos los pasos que a este tremendo sucedo le quedan por dar: hallazgo del cadáver, autopsia, determinación de la muerte, juicio, exámenes psicológico y psiquiátricos de los imputados, condenas…

…y buena conducta en la cárcel del asesino, que a los ocho-diez años puede estar en la calle.

Sabemos que esto es así, que de una condena de 30 años de reclusión, este individuo podrá llegar a cumplir no más de diez. ¿Se imaginan a este tipo, con lo que es ya, con solo diez años más de edad encima -más joven que lo que yo soy ahora- y con la experiencia de diez años en el talego? No me hablen de reinserción, por favor. Dentro de diez años este tipo es una bomba de relojería suelta por la calle.

Por eso, una vez más -ya es la segunda vez que lo pido desde este blog- las condenas en las que exista la sangre de por medio deben cumplirse de forma íntegra. Los veinte años de edad de este individuo ya son todos los que tenía que haber vivido en libertad. Si la justicia le condena a 30 años de reclusión, pues que salga a la calle con el medio siglo, que entonces es posible que tenga la cabeza asentada. Pero nunca antes.

No quiero que tipos como estos anden por la calle, por las mismas calles que andan los que llevan el mismo apellido que yo; por las mismas calles que andan los hijos de mis amigos; por las mismas calles que andan la gente a la que quiero; por las mismas calles que andará mi hija…




…por las mismas calles por las que andan tantas y tantas martas del castillo a las que no conozco ni conoceré nunca.

miércoles, 4 de febrero de 2009

MI AGENDA HOY

Llevo desde hace 15 años utilizando la misma agenda en el ordenador: la del paquete Lotus. En la misma anoto todos lo relacionado con mi trabajo. Cada mañana lo primero que hago es abrirla y saber qué tengo para el día, que hay pendiente, y así me pongo a funcionar. Lo cierto es que no podría vivir sin ella.

Junto con los asuntos laborales, también tengo en la misma toda mi agenda de contactos, que puede rondar sobre las 1.500 entradas: nombres y apellidos, teléfonos -fijos y móviles- correos electrónicos, direcciones, webs... en suma, anotaciones de todo tipo. No sé qué sería de mí si perdiera esto.

Como verán, puedo decirles qué hice cualquier día del año desde 1994 hasta el momento, sin prácticamente margen de error.

Pero, además de todo esto que se ciñe a lo estrictamente profesional, anoto en la misma asuntos de carácter personal de cierta importancia.

Hoy ha sido uno de esos días en lo que he realizado una anotación personal, en letra de mayor tamaño y negrita.

Hoy hemos conocido que el Centro de Adopciones de China ha dado luz verde a nuestro expediente. Ese era el último trámite que teníamos que pasar ante las autoridades de ese país.

Como comprenderán, el día a pesar de la lluvia caída, ha sido realmente luminoso para mi mujer y para mí. Ya lo tenemos todo aún más cerca. Tan sólo nos resta esperar un poco más para emprender el viaje de nuestra vida. Un viaje al que iremos dos y volveremos tres.

Era el trámite al que más temíamos. El chino de turno podía decir aquello de "le falta a usted un papel" o "este documento ha caducado" y hubiéramos tenido que volver a la casilla de salida, esa que se nos antoja ahora tan lejana en el tiempo. Esa de la que ya, a estas alturas, casi ni nos acordamos. Y sólo han pasado dos años. Quizás los más largos, pero todo en la vida tiene un principio y un fin. Y ahora estamos en el principio del final, de lo que será el grandioso, ilusionante y tan esperado final.

Nuestros teléfonos no han parado hoy, porque hemos querido compartir esto con muchas personas a las que queremos y de las que sabemos que se han alegrado tanto como nosotros. Uno casi me ha llorado de la emoción por el teléfono, no podía ser otro que su futuro padrino (sí, compadre, si la quieres hacer rociera, adelante, porque en tus manos estará mejor que en las de nadie...).

Ahora que he llegado del trabajo a casa, esperaba que algo más de tranquilidad reinara en nosotros, pero es el teléfono fijo el que está sonando a cada momento. Bueno, estas cosas son así y así queremos que sigan siendo. Nos quieren y eso es buena señal.

En nosotros dos hoy sólo resuena una frase:


YA QUEDA MENOS






PD.: Estamos en fechas de Concurso del Carnaval y llevo todo el día tararenado la misma copla (*), que acaba así:


No sé que me traerás
debajito de tu brazo:
si un premio de Carnaval,
si alegrías o calvarios.

Lo que traigas, llevaré;
lo que lleves, tomaré;
pero ¡bienvenida seas!
Yo te cuido, duermete:
a la ea, ea, ea.



(*) Antonio Martínez Ares. Comparsa "Los Piratas". 1998.

domingo, 1 de febrero de 2009

EL LIBRO DE MI CABECERA (III)


LOBBIES
Cómo funcionan los grupos de presión españoles

Son muchos los libros que pasan por mi cabecera de la Editorial Temas de Hoy, quizás en mi afán por averiguar qué pasó en un determinado momento de la historia de España o -como es el caso- conocer más a fondo algún tema o asunto de actualidad.

Este libro que acabo de terminar, del que ya hablé en una entrada cuando lo adquirí en la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, aborda en profundidad cómo las medidas que suele tomar un Gobierno o una Administración no se deben a la casualidad, sino que están influenciadas por estos grupos de presión -los llamados lobbies- para que estas medidas beneficien a sus clientes.

En España, al contrario de lo que pasa en otros países como Estados Unidos -precursor de estos grupos-, Francia, Reino Unido o Alemania, los lobbies no están regulados, sino que se camuflan bajo las agencias de comunicación y relaciones públicas. Sería conveniente y necesario que en nuestro país existiera una regulación de los mismos, ya que entre éstos y el tráfico de influencias existe una delgada línea... oscura.

En el libro se recoge el "poder" de grupos económicos y empresariales, relacionados directamente con los partidos popular y socialista, el imperio Polanco, los numerosos bufetes de abogados dedicados a estas prácticas, el poder de los catalanes desembarcados en Madrid, los muy conocidos hermanos Ansón y personajes como Adolfo Suárez, Fernández Tapia, Lalo Azcona, Josep Piqué, Javier de la Rosa, Antonio Navalon o Mario Conde. Incluso se dedica un capítulo al lobbi real.



EL AUTOR

Ramón Tijeras es doctor en Periodismo, habiendo prestado sus servicios en Tiempo, Cambio 16, El Globo y Tribuna de Actualidad. Es autor de libros como Abogados de oro, La revolución de los jueces y Las sagas del poder. En la actualidad trabaja en la radio digital de El Mundo. En el libro dibuja un panorama inquietante, pero muy esclarecedor, sobre las secretas prácticas de estos grupos de presión, acompañado de abundante documentación inédita.




Editorial: TEMAS DE HOY
Diseño de cubierta: Juan Pedro Rada
Foto de Cubierta: Alfonso Zubiaga
Composiciçon: J. A. Diseño Editorial, S. L.
Impresión: Printing Book, S. L.
317 páginas

martes, 27 de enero de 2009

MARTA


DESAPARECIDA
MARTA DEL CASTILLO CASANUEVA
17 AÑOS DE EDAD

DESAPARECIÓ EN SEVILLA LA NOCHE DEL SÁBADO
TRAS SALIR CON SUS AMIGOS

SI ALGUIEN LA VE, POR FAVOR COMUNÍQUELO A LA POLICÍA O A LOS TELÉFONOS

610.742.839 - 954.417.922

viernes, 23 de enero de 2009

¡SE LEVANTA EL TELÓN!

Dentro de sólo unos minutos, a las 10 en punto de la noche, comenzará un año más el Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz 2009. Como viene sucediendo desde hace ya algunos años, las preliminares -las que hoy empiezan- se adelantan hasta el mes de enero por el elevado número de agrupaciones inscritas, un total de 145 entre chirigotas, comparsas, coros y cuartetos. La suerte, por tanto, ya está en juego para estas agrupaciones de adultos que participarán en esta edición. Esta fase concluirá el 6 de febrero. A partir de ese día y hasta el 20 de febrero, fecha de la final, seguiremos oyendo coplas, con una mejor y mayor selección en las agrupaciones participantes.

Desde este blog iré dando cumplida cuenta de lo que la radio lleve a mis oídos, aunque lo haré a partir de la siguiente fase, o sea a partir del 6 de febrero. Con la opinión personal de lo que me parece cada una de las agrupaciones que pasen el primer corte. Comenzará entonces la época en la que mis horas de sueño se reducen, pero da igual porque esto es sólo una vez al año.

Ojalá disfrutemos con buenas letras y buenas músicas. Eso es lo que espero, igual que todos los aficionados a esto, aunque como siempre el concurso tendrá sus sombras y sus colores grises. Está hecho por hombres y mujeres, con sus virtudes y sus defectos.

Aquí dejo una letra del año 2001, donde Antonio Martínez Ares le suplicaba al mes de febrero que fuera benévolo con el Carnaval. No tiene desperdicio para comenzar ya a vivir el Concurso.


Ha llegado Febrero; el rey de la alegría.
Ha llegado la fiesta; la reina de la hipocresía.
Autores que se odian hasta el punto de hipotecar sus almas,
amigos contra amigos, legales contra charangas.
Chirigotas sobre comparsas, los locutores y sus venganzas,
la humillación en los escenarios.
Gallinero contra cantantes, las costureras contra los sastres,
las viejas glorias en los diarios.
Y cuarteteros contra coristas, la capital contra la provincia.

Censura contra verdad, todo el peso de un antifaz
contra un pobre chirigotero.
La envidia a flor de piel, pasodobles contra cuplés,
copleros contra copleros.
Contra el jurado todo un pueblo, por ir contra su conciencia.
El arte contra el dinero, nadie contra la reventa.

La calle contra el Pregón, quien ganó sobre quien perdió,
viejos contra la cantera.
Terminemos de reventar esta gran casa de locos.
Ten, Febrero, compasión: te los suplica este bufón
...apiádate de nosotros

Comparsa “La niña de mis ojos”
Autor Letra y Música: Antonio Martínez Ares
Carnaval 2001



P.D.: Para Antonio (Callejón de los Negros) que ya reclamaba esta tarde en el post anterior, una entrada sobre los Carnavales. Estaba escrita, aunque no colgada, antes de su solicitud.


Foto: Propiedad de M. Andréu




sábado, 17 de enero de 2009

CONCIENCIA PROPIA

Anoche asistí al homenaje que las Hermandades y Cofradías de Sevilla tributaban a don Manuel Román Silva, presidente durante ocho años del Consejo de Cofradías y hermano mayor que fue de mi Hermandad de San Esteban.

Se alabó, en las palabras que se desarrollaron a los postres de la cena -que congregó a más de 600 personas- la figura de Román. Fueron muchas las bondades que del mismo se destacaron -como no podía ser de otra manera- y que se dirigieron a su persona. Todas, a mi humilde entender, justas y bien justificadas.

Al término de la cena, cuando ya el hielo de un vaso largo tintineaba entre mis dedos, pude saludar a numerosos conocidos del mundo de las cofradías. Y aquí va la sorpresa, cuando hice un aparte con alguien al que hacía mucho tiempo que no veía, y entablamos a solas una interesante conversación, donde me dijo cosas como estas sobre el homenajeado.

- “Puedo decirte, en la confianza que me brindas, que sé que a Manolo Román lo tengo siempre al otro lado del teléfono, pero no para banalidades. Cada vez que he tenido un problema serio en mi vida y no precisamente relacionado con las cofradías, le he tenido ahí. Quizás sea por eso por lo que estoy aquí esta noche.

Noto que no solo me aprecia, sino que me quiere, a mí y a los míos. Desde hace años ya. Te podría contar innumerables detalles conmigo y con mi familia, pero para muestra un botón: hace años, sin conocer de nada a mi padre, una mañana en la que estaba ingresado en el Virgen del Rocío, Manolo apareció por la habitación a interesarse por su estado. Quizás cualquiera no le dé importancia, pero te aseguro que yo sí se la di.

Ha seguido mi evolución laboral durante años. Y se ha alegrado cuando le he contado alguna mejora, animándome a que siguiera por ese camino. La suerte, además, jugó en cierta ocasión de su lado: era yo aún un jovencito que quería hacer méritos en la radio cuando recibí la llamada de la Cadena Ser para incorporarme al equipo de Semana Santa. Aquello era para mí, en aquel entonces, un importante logro. Y casualmente, la siguiente llamada, con unos pocos segundos de diferencia, fue de Manolo, que sin saberlo, me telefoneaba para otro asunto y casi se entera en directo de mi fichaje por esa emisora. Yo no sabía que toda aquella Semana Santa me estuvo escuchando. Y en la madrugada, tuve la suerte de contar el tránsito del Gran Poder por la calle que lleva su nombre. Un parón de la cofradía me hizo tener al Señor delante mía por más de cinco minutos, mucho tiempo como comprenderás, en el que no dejé de contar lo que estaba viendo: el Señor de Sevilla, sólo para mí. Manolo, con sus hijos aún pequeños y sin pertenecer aún al Consejo, me siguió desde su domicilio con la radio puesta. Y al terminar la Semana Santa le faltó tiempo para llamarme y decirme algo así como que mi voz le había llevado al Gran Poder hasta su casa. Se deshizo en elogios hacia mí y me lo agradeció. A eso se le llama tener clase ¿no crees?. Esas cosas te dan fuerza, mucha fuerza.

Siempre ha tenido conmigo una disposición absoluta, abriéndome puertas con su influencia que se me resistían. Eso no lo hace todo el mundo, te lo aseguro. E indicándome, en ocasiones, el camino a seguir ante cualquier disyuntiva que se me planteara. Por eso, tal como te decía antes, he acudido a él sólo para cosas importantes. Porque su consejo era sabio y sincero.

¿Te acuerdas el día que me casé? ¿Te acuerdas que él estaba allí? No puedo olvidar que a mi mujer y a mí nos dijo algo que no hemos olvidado: que teníamos en nuestros padres el mejor referente de lo que tenía que ser nuestra vida. Y te aseguro que no se equivoca. Claro que teniendo los padres que él ha tenido... Porque a su padre lo conocí: y todo lo que tenía de alto lo tenía de buena persona. Era un hombre encantador, en las pocas veces que pude conversar con él. Y su madre con su nombre lo dice todo: Felicidad. ¡Vaya una señora!

Pero también ha habido momentos menos agradables. Y Manolo también ha estado ahí. ¿Sabes que mi mujer y yo pasamos por un proceso clínico, en el cual el gasto farmacéutico que teníamos era de casi veinte mil duros a la semana, durante al menos tres meses? No te tengo que decir qué farmacia nos proporcionó todas esas medicinas, ni tampoco la comodidad con la que hicimos frente a esos pagos. Si hasta se enfadaba con nosotros cuando íbamos a llevarle dinero…

Si todo esto no es suficiente para que hoy estemos aquí, pues que venga Dios y lo vea…

Y eso por no hablarte de Mari Carmen. Sí, ya sé que puedo recurrir a la manida frase que ha dicho en su discurso Adolfo Arenas: que detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer, pero me quedaría corto. Para hablar de Mari Carmen yo prefiero referirme a ella con otra frase también muy habitual: esa mujer está hecha de otra pasta. ¿Qué tiene su sonrisa, tan dulce como la carne de membrillo de su pueblo? Ja, ja, ja.

Y sus hijos, que no han parado esta noche de agradecernos el que estemos aquí. ¡Pero qué equivocados están! Acaso soy yo el que les tengo que agradecer que se sigan acercando a nosotros y nos den abrazos y besos como si fuéramos parte de su familia…

Ahí lo tienes. Se le nota feliz esta noche. Se lo merece. No es para menos, porque sabe que está recogiendo lo que ha sembrado. Y porque tiene la satisfacción del trabajo bien hecho. Pero te insisto, que si estoy aquí no es por que él ha sido presidente del Consejo durante ocho años. Es por algo más, por mucho más. Y sólo te he contado la punta del iceberg.

Algunas veces pienso si yo habré sido igual de buena persona con él. Y si habré sabido estar a la altura. Si no lo he estado, él seguro que me perdonará. A veces las circunstancias, mis circunstancias, no han sido las más propicias. Creo que lo entenderá. No sería mal momento, ahora que se ha liberado de algunas de sus obligaciones, de que me sincere con él, con un café de por medio. Lo llamaré, cuando pasen algunos días… Me lo pide mi conciencia”

- Oye, quería en mi blog escribir algo sobre Manolo Román. Tú sabes que estuve con él en la Junta de Gobierno de San Esteban. Pero… ¿puedo contar todo esto que me has contado? Porque me lo has dado hecho.

- Sí, pero no pongas mi nombre. Aunque si él lo lee, seguro que sabe que soy yo… Por cierto, ¿cuál es la dirección de tu blog?

- Toma, sostén mi whisqui y apunta. Y Manolo no creo que entre en mi blog, sino me lo hubiera dicho alguna vez…




Foto: Diario de Sevilla

martes, 13 de enero de 2009

LA DI-PUTADA NEBRERA

Hasta a los de su propia casa les ha hecho saltar la señora di-putada Montserrat Nebrera, después de su “acertada” intervención sobre el acento de la Ministra de Fomento, la andaluza de nacimiento gaditano y circunscripción malagueña Magdalena Álvarez. Esta señora ha conseguido que por un instante, yo aplauda el gesto de Javier Arenas de no consentir semejante desaire hacia el habla de todos los que vivimos por aquí abajo.

Cierto es que desde el primer momento en que saltó la polémica, estuve completamente seguro -al igual que muchos de ustedes- que la señora di-putada Nebrera saldría con aquello de “no me han interpretado correctamente” o “el contexto es distinto”: vamos, que donde digo digo, he querido decir Diego. Lo políticamente correcto.

No sé, pero se me ha venido a la memoria algo que mi padre me ha contado en muchas ocasiones y que creo haber relatado ya en alguna ocasión en este blog. No por ello dejo de contarlo una vez más, porque la ocasión lo brinda.

El protagonista fue un actor catalán, con un cerrado acento de su tierra, en la interpretación de Don Juan Tenorio. Al pronunciar la famosa frase de la obra de Zorilla que dice aquello de “…llamé al cielo y no me oyó…”, un guasa -de los de la guasa sevillana- le dijo desde el gallinero: “Sí te oyeron, joputa, pero no te entendieron”. Todo el teatro, tras esa ocurrencia y como era lógico, se convirtió en una única carcajada.

Por eso, prefiero seguir entendiendo correctamente a aquellos que hablan y escriben para los que los entendemos de por aquí, entiéndase como ejemplo al Moe de Triana y que por supuesto él me entienda a mi, con su habla muy entendible para los que entendemos de verdad que nos quiere dar a entender. Dicho esto, entiéndanme, por tanto, que no me importa que la señora di-putada Nebrera -que entiendo que tiene una pinta de pija que tira de espaldas- no nos entienda a nosostros, mientras que yo siga -insisto- entendiendo lo que debo entender y entre otras cosas porque a mi no solo no me interesa entenderla, sino ni tan siquiera escucharla (y a ver quien pone de pie este “entendimiento”).

Los andaluces, para un buen número de españoles que residen en Cataluña, seguimos siendo de segunda división, algo así como la gente del pueblo, con la diferencia que aquí sabemos vivir mejor que allí.





Aunque ya lo dice la expresión popular “¡Qué lista son la gente de los pueblos!”



P.D.:
1.- Lamento los errores ortográficos que pueda tener el texto. Tengo un problema en el ordenador que me inserta un guión (-) en el sitio menos adecuado.
2.- Es curioso: el Word al escribir la palabra “Nebrera” me lo corrige automáticamente y me pone “Negrera”. Lo que son las cosas…

lunes, 5 de enero de 2009

LO QUE EL OJO NO VE

Cada 5 de enero suelo ver la Cabalgata de Reyes en dos ocasiones: la primera de ellas con un grupo de amigos, donde me rio bastante con las ocurrencias de muchos de ellos; y la segunda a solas con mi mujer, ya camino de la entrada de la misma. Si hay algo que distingue a estas dos "visiones" de la Cabalgata es el llevar o no llevar las gafas puestas. Me explico. En la primera ocasión, suelo estar en segunda o tercera fila y por miedo a que un caramelazo me deje sin esa prolongación tan necesaria de mis ojos, mis lentes pasan a estar bien resguardadas en un bolsillo. En la segunda "contemplación" del cortejo, me suelo posicionar un poco más alejado de las primeras filas y con las gafas donde deben estar -sobre mi nariz- y así poder ver mucho mejor cómo son las carrozas y admirar otros detalles que, por mor a la falta de mis cristales graduados y la bulla del momento, son imposibles de contemplar la primera vez. Cosas de la edad, supongo, esto de las gafas.

Lo cierto es que por la concurrencia de los hijos de los amigos con los que veo la Cabalgata la primera vez, se dan cada año muchos detalles que son más para ver con algo que no son los ojos. Este año, quien ha brindado este detalle a todos los que estábamos allí ha sido una pequeñita de no más de cinco o seis años de edad y de nombre Blanca. Les cuento, si soy capaz de describir el momento -momentazo de la noche-, porque no ha tenido desperdicio y aún, al recordarlo, me pone la carne de gallina.

La niña en cuestión estaba en los hombros de su padre, uno de los habituales del lugar. Ha llegado un momento en el que un beduino, sin duda conocido de su progenitor, se ha acercado hacia ella y le ha entregado una carta. A la niña se le ha cambiado el rostro. Una vez abierto el sobre, en una carta personalizada, Su Majestad el Rey Gaspar le decía algo así como que "ya había leído su carta" y otras varias cosas más. Ha sido, para mí, como digo el momentazo de la noche: ver los ojos iluminados de esa niña que de verdad creía que todo aquello era real. A esto se llama ilusión. Ilusión limpia y sincera de un niño.

No me han hecho falta las gafas para verlo. He visto todo lo que tenía que ver y he pensado que ya tenía el enganche, la percha, para este post. Qué más quisiera que poder contar con otras palabras el escalofrío que me ha transmitido la mirada de esa niña, pero siento no poderlo decir y contar de otra forma.

Al acabar de pasar las carrozas, le he pedido que me dejara ver la carta, ante la mirada socarrona de sus padres. Y por supuesto le he dicho la suerte que ha tenido por recibir la respuesta de su Rey. Llevaba la carta muy pegada al pecho, cogida con sus dos manitas -deditos casi sin uñas- y mucho me temo que me la ha dejado leer porque me conoce, que si no fuera así no la hubiera soltado. Estoy seguro que aún ahora, cuando escribo este post, si los nervios de la noche la dejan dormir, la seguirá teniendo muy cogida con sus manos o cercana a la cabecera de su cama. Sabe que su Rey se ha acordado de ella.

¿Cuánto vale la ilusión de esta niña? Si no tiene precio para mí el haber podido contemplar este detalle, su ilusión tampoco la tiene, ni la de sus padres.

Si algún día, dentro de muchos años, llegas a leer esto, quiero que sepas Blanca que a Carmen y a mí nos has hecho revivir en un instante, sólo con ver tus ojos, la ilusión de cuando éramos niños. Pero aún nos has dado, sin saberlo, un regalo mejor, algo que nos importa mucho más: nos has aventurado todo lo bueno que nos espera por delante, cuando quizás ya en la próxima Cabalgata, tú nos veas allí, en el mismo lugar de cada año, pero con un niña como tú entre nuestros brazos. Esta noche has sido, Blanca, nuestra Estrella de Oriente de la Ilusión.

Sé también que a tu padre y a tu madre no les importará que dentro de algún tiempo, también busquemos a un beduino amiguete y les copiemos la ocurrencia...





...aunque, en esta noche de ilusión, nos asalta una duda ¿seguro que el beduino era un amigo de tu padre o de verdad esto ha pasado porque....?




domingo, 21 de diciembre de 2008

lunes, 8 de diciembre de 2008

ANTIGUO Y DE OCASIÓN

El mes de diciembre me gusta por muchas cosas. Comienza con unos días de fiesta por la celebración del día de la Constitución y después el día de la Purísima -así me gusta llamarlo-; el día, casi a mediados de mes, de la Esperanza; y finaliza con la Navidad y todo lo que la misma conlleva.

En este puente -o días de fiesta- en los que nos encontramos ahora mismo, la Plaza Nueva se llena de páginas que leer, de libros que en su momento por algún motivo no compré y que ahora como cada año la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión me brinda la oportunidad de hacerlo. Oportunidad que, como verán, no desperdicio.

Pero antes de hablar de las adquisiciones de este año, quiero contar lo que he notado en dos largos paseos -de sábado y domingo- por el centro de la ciudad.

Se respira ya el aire navideño en las calles, alumbradas con motivo del solsticio de invierno que diría "el de la pipa", que por cierto se ha apuntado al carro de aparecer en la foto del encendido del alumbrado navideño. A este no hay quien le entienda. Pero no quiero desviarme. Decía que se respiraba aire de Navidad, con las calles llenas y los bares a rebosar: ¿dónde está la crisis?.

Entre los puestos de belenes de San Francisco no había quien andara. En Robles -antiguo Laredo- no había quien entrara. Asomarse al Portal de Belén del Arquillo del Ayuntamiento era toda una osadía. Por Sierpes y Tetuán no había quien diera un paso. Los castañeros, con sus chimeneas de humo, llenaban de una agradable bruma el ambiente: el olor de la castaña asada es agradable, al menos para mí. La cola para coger el Metrocentro era abundante, quizás allí estaban los que tanto lo han criticado... ¡quién sabe! La Plaza Nueva era un auténtico hervidero y ante la mirada del pensador de Rodin algunos payasos que venden globos a los niños con diferentes formas o un coro de campanilleros que suena aflamencadamente... En suma, un ambiente de gran ciudad.

Creo que la Plaza Nueva, con la peatonalización, ha hecho que ganemos todos, que gane la ciudad y que ganen también los que nos visitan. Porque os invito a que hagáis el experimento de pasear en silencio y escuchando lo que se habla a vuestro alrededor: no es extraño oir mucho idioma que no es el nuestro. Buena señal.

Y por fin, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, donde me sumerjo por más de dos horas, batallando en silencio con aquellos que se acercan sin saber a qué van y con los que van a lo que tienen que ir; ganando posiciones frente a los mostradores que me ofrecen casi de todo y pendiente de todo aquello que mi mujer me enseña: sabe mis gustos y busca como yo. Me salto aquellos en los que sólo veo cuentos infantiles y tebeos, colecciones demasiado desfasadas, libros de Semana Santa antiguos -aunque no lo parezca no me interesan lo más mínimo- láminas y grabados o novelas rosas. Voy a lo mío, a rescatar, como he dicho antes, ese libro que en su dia no compré o aquel del que hice un préstamo y jamás se me devolvió. Y justo esto ha sucedido este año.

He rescatado dos ejemplares que se corresponden exactamente con estos dos ejemplos. Por un lado, he adquirido -por segunda vez en mi vida- el libro "Aquellos años" de Julio Feo. Para quien no lo sepa o no lo recuerde, Feo fue el Jefe de Gabinete de Felipe González durante sus primeros años como Presidente del Gobierno. Se cuenta en este libro, que volveré a releer después de muchos años, cómo vivió el autor aquella época, la aceleradísima campaña electoral del 82 y la llegada a la Moncloa por primera vez del PSOE. Lo prologa, con exquisito lenguaje, Sabino Fernández Campo.

Por otro lado, he encontrado milagrosamente un libro que en su día se agotó a poco de salir a la luz. Llevaba años buscándolo y hace tiempo que había tirado la toalla. Pero a decir verdad, no lo he encontrado yo, sino mi mujer, que como dije busca casi mejor que yo.

Hablaba con un periodista y bloguero, Fernando García Haldón, sobre su libro a punto de salir (sería una pesadilla no hacerme de él), cuando ella lo rescató de un mostrador y me lo mostró: no me lo podía creer. Su autor es el periodista Ramón Tijeras y su título, nada sugerente para quien no le guste el tema, es "Lobbies: cómo funcionan los grupos de presión españoles". Según la cubierta, es una apasionante visión, un serio análisis y una inédita investigación de estos grupos que, en España, aún no están regulados como en otros países y que actúan en nuestro país camuflados bajo la apariencia de agencias de comunicación y relaciones públicas. Esta noche lo devoro.

Por tanto, la visita a la Feria de este año se me ha dado bien. Dicen que año de nieves, año de bienes. A ver si dura esta suerte. Al menos doce meses, hasta que lo castañeros llenen de nuevo de humo el centro de la ciudad y yo rescate de nuevo alguna particular joya perdida de entre los mostradores de las librerías.




Yo o ella.





domingo, 30 de noviembre de 2008

AMIGO

Carlos Amigo se marcha de Sevilla. Así es y nadie lo esperaba, a pesar de las muchas especulaciones que se habían cocinado en los aledaños de la plaza Virgen de los Reyes. Lo cierto es que el nombramiento de Monseñor Asenjo como coadjutor en la Diócesis no ha dejado indiferentes ni a propios ni extraños.

En este blog felicité a Carlos Amigo por sus Bodas de Plata. Para aquellos que quieran releer el post, verán que dejo el enlace, sólo por reafirmarme en cada una de las palabras que en el mismo dejé escritas. Aunque me equivoqué en el final y no van a venir muchos años más con él entre nosotros. Mucho me temo que en el próximo mes de junio, cuando cumpla la edad reglamentaria que marca la Iglesia, se retirará a un segundo plano y el pseudocordobés Asenjo tomará las riendas de la Iglesia de Sevilla... si no tiene instrucciones concretas de "más ariba" de hacerlo ya.

Sé que quizás no sea todo lo imparcial que deba, pero para contrarrestar otras opiniones, me malicio en que hay muchos calendarios en España, en algunos arzobispados, donde se van tachando los días que pasan para que Amigo Vallejo deje oficialmente de ser Arzobispo de Sevilla, porque ya saben que el Cardenalato es de por vida. ¡Qué más hubieran querido estos que nunca hubiera sido purpurado! Los mismos que justificaban su cardenalato por el peso de la diócesis. ¡Qué equivocados!

Esto no me sorprende en absoluto. Amigo Vallejo ha mantenido excelentes relaciones con el poder político andaluz (ya se sabe qué color) y nacional (con el color que fuere); y de las relaciones "andaluzas" entiendo que la mayor beneficiada ha sido siempre la Iglesia de Sevilla. Un Iglesia que cambió San Telmo (¿era operativo ese palacio para una diócesis del siglo XX?) por muchas, muchas muchas restauraciones de iglesias y conventos. ¿Qué hubiera pasado? ¿Se nos habrían caído a pedazos? Creo que sí. Estas relaciones de un tiempo a esta parte, no han sido bien vistas, desde los ojos ultraconservadores de la más alta jerarquía eclesiástica española.

Y si hay almanaques tachados en España, me sorprende los que debe haber en muchas sacristías de Sevilla, en muchos salones de pisos compartidos por religiosos. Ahora está saliendo algún que otro curita rencoroso que, bajo el anonimato cobarde de un nick en internet, critica los 25 años de Amigo Vallejo en Sevilla. E incluso desde algún púlpito, aunque siempre hay un valiente que, en plena misa, se atreve a reprochar su actitud. ¿Por qué no han dicho antes estas cosas e incluso al propio Arzobispo? ¿A qué le tenían miedo? ¿Quizás a perder la buena vida que llevan, a perder la rica parroquia que gobiernan, el caciquismo practicante que ejercen en alguna localidad o más bien el tiempo de ocio -cura sin oficio ni beneficio- y la rica paga que la diócesis pasa "religiosamente" cada mes?

Amigo Vallejo ha sido dialogante no sólo con los políticos, sino con muchos colectivos ajenos al suyo, al nuestro. Y ha contestado a la propia Iglesia cuando ha tenido que hacerlo, con disciplina, educación y sentido común. Y esto ahora pasa una factura en forma de jubilación. No anticipada, pero sí en su justo y exacto momento. ¿Cuánto tiempo lleva prolongado en su puesto el Arzobispo de Valencia? Doble rasero, que yo le llamo.

Rouco y Cañizares le han obviado en la Conferencia Episcopal, aunque los medios de comunicación de Madrid -sí, de Madrid, no de Sevilla- siguen poniéndole las alcachofas delante a nuestro Arzobispo para conocer su opinión sobre los temas de actualidad. Por algo será. El presidente de la Conferencia y sus adláteres deberían reflexionar sobre esto... y sobre más cosas. ¿Saben de la buena amistad de Amigo Vallejo con la Casa Real? ¿Hay tufillo de envidia por cosas como estas? ¿O quizás porque fue papable, demostrado por un periodista italiano al que le filtraron los nombres votados en el último Conclave?

Cuando Asenjo tome posesión de su cargo, prometo ser fiel a mi obispo, tal como manda mi Iglesia. No seré yo de esos que levanten la voz, sería romper un principio que hay que cumplir. Pero no duden tampoco que en mi fuero interno -y en el externo, porque no hago mal con esto- siempre guardaré cariño, mucho cariño, por este hombre, que con su apellido lo dice todo.


Amigo.


El Cardenal Amigo.




lunes, 17 de noviembre de 2008

G20 + 1

Zapatero ha vuelto de su viaje americano, tras haber asistido a la reunión del G20. Cierto es que, aunque entráramos por la gatera en la reunión, nuestra voz parece que se ha oído y que, además, se nos ha prometido que en la próxima estaremos, además con nuestra bandera.

Créanme si les digo que la reunioncita de marras me parece que poco va a resolver. Hoy amanecemos con la noticia de la suspensión de pagos (aunque ahora se le llama de otra forma, concurso de acreedores) del Grupo Tremón. El grupo ha cifrado su deuda en más de 1.000 millones de euros. Casi nada. Arrastra a 16 entidades financieras, que han valorado que el impacto será limitado. A la matriz (Grupo Tremón) se han sumado la gestora de hoteles, TRH (Hotel Alcora y Hotel La Motilla, que nos tocan de cerca), y la promotora inmobiliaria, Atlantis.

A esto nos tenemos que ir acostumbrando, porque van a seguir siendo más las empresas y grupos que irán entrando en esta rueda del "concurso de acreedores", así como se seguirán produciendo expedientes de regulación de empleo (Ono, SAntana, etc.), con cifras que dan miedo pensar, durante al menos el próximo año 2009, que dicho sea de paso se presenta feo, bastante feo.

Si los que tienen el poder y la información nos lo están pintando así de mal, ¿qué será de nosotros?

Tengo miedo, cada día que me levanto, de perder mi empleo y el poder adqusitivo que tengo en estos momentos. La cosa pinta mal. Cada vez que me tropiezo en internet con el informe de algún analista económico, se me pone la carne de gallina. Por eso decía al principio que la reunión del G20 (en este caso G20 + 1) me prece que de poco ha servido. Todo se aplaza a un próximo encuentro, donde se analizarán las medidas tomadas desde este momento, medidas las cuales no he logrado conocer.

Creo que todo esto ha sido una burda maniobra para que los ciudadanos de a pie creamos que nuestros más altos dirigentes políticos están igual de preocupados que nosotros; que se han sentado durante algo más de dos mediosdías a estudiar concienzuda y sesudamente cuál es la situación y cuáles son la soluciones.

Permítanme que les diga que yo soy muy torpe, al no entender nada de todo esto. Porque la cosa la sigo viendo igual de fea.





Y lo que te rondaré, morena.




viernes, 14 de noviembre de 2008

CARTA ABIERTA A RAFAEL RIVAS

Faltan, cuando escribo estas líneas, apenas dos horas. Dos horas de una tarde noche que se barrunta distinta. Sí, estoy convencido: esta tarde noche es ya distinta. Y tú lo sabes igual que lo sé yo. Lo sabemos también todos los que te conocemos. Esta tarde noche, de fríos que ya se nos vienen encima, de atardeceres otoñales tristes, tardes en las que el sol se marcha casi antes de tiempo (¡qué diferencia con esa Cuaresma que tanto nos gusta!), será de otro color. Hoy, como te digo ahora, a tan solo menos de dos horas, serás tú el que por el breve -brevísimo- espacio de varias calles le marques el camino a quien te lo lleva marcando toda la vida a ti y a los tuyos. Le devuelves a su casa.

Ahora, a tan solo menos de dos horas de que esto pase, los dedos se me deslizan por el teclado buscando palabras distintas a la que mi cabeza quiere escribir… pero no puedo.

Y sólo me sale una: envidia.

La envidia, amigo mío, te aseguro que nunca es sana, ni buena. Siempre es mala. Yo me río de aquellos que dicen la manida frase de la “envidia sana”. Esto es mentira. No existe. Y el que lo dice es la persona más envidiosa del mundo. Pero, por el contrario, nada apunta a que la envidia sea motivo de discordia. Si solo se siente y no se lleva a ningún extremo tampoco tiene que ser algo perverso: es, simplemente, un humano sentimiento más. Y si le añades que se diga con valentía a la cara del otro, pues tampoco entiendo que esto sea un pecado capital, tan sólo si acaso una leve falta que, estando Él por medio, sabrá perdonar.

Sí, Rafa, yo hoy te envidio. Así, por derecho y a las claras.

Envidio tu cercanía esta tarde. No digo a quién, porque ya lo sabes. Envidio de hoy el que seas quien le marque Sus pisadas. Envidio de hoy, de esta tarde fría de otoño, que puedas ser tú quien aparte las espinas de Su camino. Envidio a tus oídos, a los que llegará el silente sonido del movimiento de Su túnica. Envidio poder ver el rostro de tantos y tantos que se agolparán a su alrededor y que, curiosamente, no repararán en ti, porque sus ojos mirarán hacia arriba buscando Sus ojos. Envidio tu disciplina ante Sus andas, tu responsabilidad, tu orgullo y tu destreza.

Envidio a las manos que han puesto Sus flores, que han fundido Su cera, que han atado Su cordón, que han ajustado Su corona, que han asegurado Su cruz. Manos que seguro que han sido las tuyas.

Envidio las conversaciones que habrás tenido con Él, en el escenario de Santa Rosalía. Envidio las veces que habrás limpiado Su talón, que habrás quitado el polvo del terciopelo de Su túnica. Envidio como habrás cuidado y velado por Sus cosas mientras ha estado fuera de Su casa.

Y envidio el tiempo, mucho tiempo, que te queda aún que compartir con Él. Y a Él contigo, que para eso eres uno de Sus hijos.

A ti, que compartes conmigo túnica negra de tarde de Viernes Santo, te envidio hoy más que nunca. Pero no quiero que me lo reproches. De aquí no pasará. Te lo aseguro.






Sé que me perdonarás y no lo tendrás en cuenta. Porque tú sabes -mejor que yo- que ser el Prioste del Señor del Gran Poder es, simplemente, ENVIDIABLE.





lunes, 10 de noviembre de 2008

UN PREGONERO A MEDIO CAMINO

Como todos ustedes ya saben, el Consejo de Cofradías ha designado a Enrique Henares Pregonero de la Semana Santa de 2009. Desde estas primeras líneas, mi felicitación y aliento para este envite, no fácil pero sí entiendo que muy gratificante.

Aunque el título de esta entrada pueda resultar, a priori, un tanto chocante, no voy a entrar en valorar la designación de este hecho, es más, ni tan siquiera lo voy a poner en duda: quienes lo han elegido sabrán y no me veo en la capacidad de enjuiciar dicha decisión.

El título viene a raíz de un comentario volcado ya hace tiempo por su hijo en el blog de Híspalis, concretamente en la entrevista que este último me realizó y en el cual Enrique Henares hijo me indicaba dónde estaba situada su vivienda.

Es por ello que el Pregonero de la Semana Santa de 2009 vive a medio camino… ¿de qué? Pues quien me conozca algo lo habrá averiguado: a medio camino de mis dos hermandades de penitencia, San Esteban y San Isidoro y de la Hermandad de Nuestra Señora de los Reyes, Patrona de los Sastres, que radica en la Parroquia de San Ildefonso y a cuya Junta de Oficiales pertenezco en la actualidad.

Por tanto, la cercanía de donde, presuntamente, se escribirá el texto del Pregón, me toca muy de cerca. Espero también que Enrique Henares, aborde el Domingo de Pasión, aquellos temas los cuales hoy día muchos cofrades tenemos tan de cerca y que, en ocasiones, dejamos pasar por alto por espinosos y peliagudos. Creo que eso será así, después de haber leído algún que otro texto suyo, que me ha sorprendido gratamente.

Insisto en mi aliento a este hombre, cuya vida ha cambiado considerablemente desde la noche del pasado sábado y que tendrá, seguro, una muy distinta Cuaresma y Semana Santa de las que habitualmente habrá estado acostumbrado.

Sea, por tanto, el Pregón de la Semana Santa de 2009 como Enrique Henares quiera que sea. En él se han depositado las confianzas merecidas y faltar a este primer principio sería desvirtuar la esencia del acto.

Mi aliento, Pregonero, de aquí al 29 de marzo.


Tuya es ya la voz.


Tuya es ya la palabra.




Foto: Gentileza de Arte Sacro

viernes, 31 de octubre de 2008

EL DUENDE DE CÁDIZ

Tenía que ser precisamente hoy, la noche en la que nos colonizan los EEUU de América con las cosas de la calabaza y del “trato o truco” y de Jalogüin. Hoy, en cambio, para contraponerse a esta invasión de los invasores, el periodista Fernando Pérez Monguió presenta en su Cádiz natal el libro “El duende de Cádiz. Conversaciones gaditanas”.

Siete gaditanos ilustres -Chano Lobato, Juan Luis de Tarifa, Pepe ‘El Manteca’, El Libi, El Yuyu, Gabi de los Tarantos y María Cala- recuerdan en las páginas de este libro, el Cádiz del pasado, reflexionan sobre el Cádiz del presente e imaginan el Cádiz del futuro. Por si fuera poco, la obra (de arte) viene acompañada de un cederón recopilatorio de las conversaciones de estos gaditanos con el autor.
El amigo Pérez Monguió dice de este su primer libro, que está “engendrado desde la admiración a esos personajes, que hablan, reflexionan y piensan sobre Cádiz: con orgullo de su grandeza, y sin complejos de sus miserias; con devoción hacia sus antepasados, y con desaire a los cuestionables ejemplos del presente; con guiños a los embustes bienintencionados, y con plantes ante la venta de tópicos inexactos. Son ingenios andantes que, en la mayoría de los casos, no han recibido el reconocimiento que se merecían pero que aún tienen muchas cosas que aportar”. De categoría. Vamos, de poner los dientes largos.

En este blog no le hace falta más presentación, que estas palabras de su autor. Creo que ya es bastante para que el libro pase, lo más rápidamente posible, a mis manos, lo devore con ahínco y después, como no, se lo cuente a todos ustedes, con la sana recomendación de que se lo compren, que para algo el autor es coleguita.

Mi felicitación a Fernando Pérez y mi tristeza por no haber podido estar allí con él y con otro buen puñado de amigos que, seguro, no se van a acostar temprano esta noche, por muy mal tiempo que haga.



Y no van a estar en una fiesta de Jalogüin, precisamente.