viernes, 25 de mayo de 2007

EL VALOR DE UNA LLAMADA

Ya he comentado en alguna ocasión que hay días, cuando veo que nadie hace un solo comentario en este blog o que las visitas no suben, en los cuales me pregunto qué hago dedicándole mi tiempo. A pesar de eso, me marqué como meta no abandonarlo al menos durante sus seis primeros meses de vida y a partir de esa fecha valorar si de verdad el tiempo dedicado -arañado fundamentalmente a mi tiempo libre, a mi mujer y a mis horas de sueño- había servido para algo.
He seguido muchos blog que se han mostrado interesantes y que, pasado un tiempo, bien han desaparecido, bien se han quedado inactivos. Ahora entiendo a aquellos que los crearon: esto cansa y desanima cuando ves que nadie te responde.
Sé que aún es pronto para valoraciones y que ha habido ya algún mensaje escrito dándome aliento para seguir, junto con aquellas personas -conocidas y desconocidas- que han tenido a bien enlazarme en sus blogs. Pero hay que reconocer que la oferta en la red es muy grande y la vez inversamente proporcional al tiempo libre de cada uno. Aquí los comentarios siguen entrando con cuentagotas, al igual que las visitas.
Pero hoy he recibido una llamada telefónica de alguien a quien aprecio desde hace muchos años. Me ha llamado sólo para felicitarme por esta ventana y para decirme que me lee a diario. Me he quedado de piedra, no le esperaba para esto al otro lado del teléfono, porque sé de sus muchas ocupaciones y preocupaciones, actuales y pasadas. Desde aquí, gracias por la llamada, amigo.
Sólo por eso, por esta llamada y por saber que al menos hay alguien ahí detrás, quiero continuar escribiendo aquí, ya que en el fondo, aunque ni esa persona existiera, me leo yo y eso ya es importante.
Este blog no viene a contar cosas que nadie sabe, para eso ya están otros que lo hacen mucho mejor que yo cada día en las agencias, los periódicos, las radios y las televisiones. Este blog es sólo un lugar de encuentro para todos aquellos que quieran satisfacer su deseo de comunicación. Yo el primero.
Porque si de algo estoy convencido desde hace años es que la comunicación es la mejor arma de entendimiento entre las personas.



Y esto sí que es importante.

3 comentarios:

del porvenir dijo...

Hazlo porque te gusta y nada más Miguel. No busques un porqué más allá de eso.
Un saludo

estepeño dijo...

No desesperes porque esto es así. Lo mejor que dices es que al menos te sirve para leerte a ti.
Sigue adelante.

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

No se desanime usted señor que todo llega. Por lo menos piense que se desahoga. Y es que muchas veces nadie nos entiende. Ni nosotros mismos, vaya.