viernes, 5 de septiembre de 2008

EXPO ZARAGOZA 2008 (I)

Me había propuesto no hacer comparaciones -que siempre son odiosas- pero fue imposible. A poco de estar en el interior del recinto de la Expo de Zaragoza, en mi cabeza ya hervía una sola frase: “esta no es como la de Sevilla”. No diré de la Expo de Zaragoza 2008 que no vale, que es fea o pequeña, Dios me libre. Sólo diré que me esperaba algo más, sobre todo en el contenido de algunos pabellones o el propio recinto. De estas y otras cosas creo que es de lo que debo hablar, como siempre desde una óptica muy personal. Lo hago en varias entregas para no cansar. Ahí va la primera.


LOS PABELLONES


Quizás la culpa fue mía por empezar por los países africanos y asiáticos. Salvo raras excepciones como Marruecos, el resto era simplemente zocos de venta de pulseras, collares, baratijas y cosas raras e inservibles. Algunos añadían al centro del pabellón una pequeña fuente, supongo que por justificar su presencia allí, pero poco más. La palma se la lleva Pakistán, con un insoportable olor a comida basura (más basura que comida) en el interior del pabellón, proveniente de algo que denominaban Cafetería (¿?).

En cuanto a los autonómicos, muy flojos todos, excepto Andalucía, que presentaba un audiovisual con un juego de chorros de agua reales por delante de la pantalla. Muy atractivo. Quizás de lo mejor que he visto de toda la muestra. El resto, al igual que los africanos de nivel pero sin tenderetes. La palma se la lleva Ceuta, que mostraba SOLO un audiovisual y un banquito para sentarse ante la pantallita. Eso sí, el banquito era de diseño y supermoderno.

Por lo que respecta a los países iberoamericanos, estaban todos agrupados en un gran pabellón, con un interesante sistema de visita en el que girabas por una rampa que primero subía y después bajada, alrededor de su contorno. Aprovechaba muy positivamente el espacio de este recinto. Muchos paneles explicativos de cada país, muchos en exceso. Lees los diez primeros y se acabó. Unas tiendecitas y poco más. Lo mejor de todo la música en vivo.

En la zona europea de todo un poco. Desde la originalidad de Dinamarca a la elegancia de la Santa Sede. Destaco la tienda de chocolates de Bélgica, en la que dimos buena cuenta de unas chocolatinas rellenas. Bien de precio, por cierto. Muchas colas en países donde después no encontrabas nada de interés. Muy interesante el de Suecia. Ikea, uno de los patrocinadores, era el responsable del mismo: muy atractivo el modo de presentar el contenido, pero nada en realidad que mereciera la pena.

Del Pabellón de España no puedo opinar: más de siete horas de cola para sacar la entrada. Desistí de aguantar eso. El Acuario bien, aunque carente de especies atractivas. Demasiado grande quizás: más de kilómetro y medio de recorrido.

El Pabellón de Aragón me desilusionó. Una exposición a base de pequeñas fotografía y diminutas proyecciones que no valía nada. El final de la visita sí es bueno, muy bueno: una película de Carlos Saura sobre Aragón, en pantalla supergigante, que es magnífica. Es otra de las cosas muy buenas que recuerdo.

El Pabellón Puente (un detalle en la imagen) me dejó impresionado. Una magnífica obra de arquitectura e ingeniería. Me dejé llevar por él; fue uno de los momentos más agradables de toda la visita.


De las cinco plazas temáticas sólo visité cuatro. La más atractiva, llamada “Agua extrema”, tenía colas para su visita de más de tres horas. De las otras cuatro solo salvo a “Ciudades del agua” por su atractivo diseño. El resto, muy cortitas.

La Torre del Agua es muy atractiva, auque las largas colas sólo nos permitió verla por fuera.

El Pabellón de las Iniciativas Ciudadanas era muy atractivo por fuera, con cierto interés en su interior. Como anécdota, unos monjes budistas realizaban un dibujo en el suelo. Junto a ellos, una pequeña mesa donde tenían unas tazas de te o una infusión similar. Y en esa mesa, un paquete de Donuts, quizás la merienda de los monjes u olvidado por alguien. Y nadie de la organización se atrevía a quitarlo de allí.




Próxima entrega: EL RECINTO



Fotografías:
La Torre del Agua.
Mi mujer, mi comadre y mi compadre "haciendo patria" en la cola del Pabellón de Andalucía.
Detalle delPabellón Puente: una auténtica joya.
Los donuts de los monjes.
Todas las fotografías son de mi propiedad

16 comentarios:

La gata Roma dijo...

Anda que te has quedado a gusto, esta noche espero me cuentes mas, pero me imagino la línea. Me ha recordado un poco a la de Lisboa, cuando me quedé pensando ¿un corcho con fotos y un tenderete de sándwiches es todo lo que es Austria? Sobre los zocos en los que se convierten algunos pabellones, sólo se puede unir uno; de este modo, entre otras cosas yo poseo un genial abrecartas de Kenia, útil para abrir cartas del banco o apuñalar a alguien en plan novela negra; en fin, se me está escapando el tema. Espero próximas entregas.
Kisses

Herodes de la Bética dijo...

Que miedo me has dado Mercedes, hija... recuérdame que si algún dia te hago un regalo, que no sea punzante... Yo será, que cómo tengo unos recuerdos tan buenos de expo 92, que me quedé ahí, y ni conocí Lisboa, ni Zaragoza.
Un abrazo.

El callejón de los negros dijo...

Ya me dijeron algo... una pena.

Y ¿el encuentro con la mascota cuando nos lo va a contar?

¿Qué tal estaban los pabellones de Francia y Portugal?

Saludos
Antonio

El Rincón de Sevilla dijo...

Hola, a mi antes de que se inaugurara la expo zaragoza tenia unas ganas locas de ir, creia que seria como la expo de sevilla mas o menos, pero cuando ví la inauguracion en la tele, los reportajes que salian en la tele y demás dije " ya no voy a la expo" vamos que no le he visto el suficiente atractivo, prefiero ir a Isla Magica jeje, pero bueno tendra de todo, cosas buenas y cosas malas.

Saludos.

Luz de Gas dijo...

Ya me quedo más tranauilo por no haber ido, espero que por lo menos lo pasarais bien

Un abrazo

Du Guesclin dijo...

Mi hermana estuvo en Agosto y tiene las mismas sensaciones que tú.

No se si es por la temática, por el presupuesto barajado o simplemente por organización, pero tampoco terminó muy contenta.

Saludos.

sevillana dijo...

A tu padre y a mi ya nos la contó un vecino que estuvo este verano allí y por lo que veo que tu cuentas no se equivocó en nada.
Saluditos para los dos

Tormenta. dijo...

Y yo sin verla todavía! pero vamos.. después de leerte, no te veo muuu contento eh!
Igual me animo un día de estos, que no me queda tan lejos, un par de horas y algo más!

Saludos majo!.

el aguaó dijo...

Tengo cuatro opiniones, con la tuya, de personas completamente diferentes y que no se conocen entre sí.

Todas, incluyendo la tuya, coinciden en un factor común: no tiene nada que ver con la de Sevilla. Y no precisamente porque sea mejor.

A partir de aquí tengo que verla para opinar yo.

Buen análisis amigo Miguel. Espero con ansia el Recinto.

Un abrazo.

La gata Roma dijo...

Herodes, es que tú me tienes en un alto concepto, jajaja; y yo era también una niña algo macabra, aunque moderadamente.
Kisses

NATURAL DE SEVILLA dijo...

en fín, todo muy atractivo...pero con muchos "peros". Recuerda, hermano, que la memoria (que es muy traicionera) siempre encuentra el camino más corto para herirnos.

M. Andréu dijo...

Contestando que es gerundio.

Gata, no te puedo contestar, ya que te he contado más cosas de las que he puesto aquí. Gracias por participar.

Herode, tenía ganas de conocer alguna después de la nuestra. Por eo fui. Quizás se deba al rango inferior de la propia muestra. De todos modos, todo no ha sido malo. Ya iré contando otras cosas buenas.

Antonio, el encuentro con Fluvi lo haré gráfico.

Rincón de Sevilla, tampoco es para eso: es mejor que Isla Mágica, por supuesto.

Luz, la verdad es que me lo he pasado bien.

Du Gusclin, creo que todo el que conoció a la nuestra tiene la misma sensación.

Sevillana, te aseguro que a tu padre (que casualmente es el mío) le habría gustado menos que a mí.

Tormenta, bienvenida a esta casa. No dejes de ir si tienes la ocasión. Espera a decidirlo cuando termine con este serial. Te espero más por aquí.

Aguaó, continuaré con el relato. Ya te contaré con más tranquilidad.

Natural de Sevilla, algunas veces sería bueno no tener memoria.

Gracias a todos por participar.

Dama dijo...

Creo que han estado absolutamente en el olvido, entre Bob Dylan, la Eurocopa y las Olimpiadas, poca afluencia han tenido.
No he ido, pero ya he oido a varios decir que como la de Sevilla, nada.
Y también, como Gata, me recuerda tu texto a la de Lisboa.
Gracias por traérnosla, y me alegro de tu vuelta, espero que hayas descansado.

El Caliz de la Canina dijo...

Miguel Andreu como Sevilla nada de nada.

La de Sevilla fué una exposición Universal para conmemorar el descubrimiento de América,ya que aquí comenzó todo .......

Zaragoza no es Sevilla .......

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando ....

Moe de Triana dijo...

Coincido con la Canina miarma, Zaragoza no es Sevilla...

Por cierto, vaya sorpresa me he llevao cuando tecleando, tecleando he dao con esto...

¡Un saludasso!

La gata Roma dijo...

Abuelo batallitas, te tengo un encarguillo. Antes de que frunzas el entrecejo dale una oportunidad, que lo mismo te gusta y todo.
Kisses