viernes, 1 de junio de 2007

¿Y SI LLAMAN A MI PUERTA?

A partir de hoy, cuando esté en el salón de mi casa viendo la televisión y llamen a la puerta, me entrará el miedo en el cuerpo. Y no porque crea que será un ladrón quien me visita o un vecino pesado, sino porque se me vendrá a la cabeza que puede ser un inspector de la SGAE. Les explico.
Una sentencia del pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha fallado a favor de la SGAE, con una sentencia que obliga a los establecimientos hoteleros al pago de un canon por la distribución de la señal de televisión entre sus habitaciones. Según los magistrados, esto supone un acto de comunicación pública de las obras audiovisuales y, por lo tanto, se abre la puerta a que estos establecimientos paguen un canon que supondría más de 61 millones al año. Este canon equivale para los hoteles un importe aproximado de 0,23 euros al día por habitación de hotel ocupada, según fuentes del sector. Algo que repercutirá en el precio medio de la habitación y por tanto en una industria como el turismo.
Y digo yo que como la habitación de un hotel está considerada como una prolongación de la propia vivienda, que a la SGAE el día menos pensado se le puede ocurrir aplicarnos a todos un canon por ver la tele en casa. Un canon más de los muchos que ya se embolsa.
Lo quieren hacer con la Semana Santa de Sevilla; lo hacen en la Feria de Abril, aunque muchos no lo crean; lo he visto, con mis propios ojos como diría aquel, en una cena homenaje a un jubilado de una empresa, donde se tenía música clásica de fondo… Un despropósito, bajo mi punto de vista.
Está bien que se defiendan los derechos de autor, en tanto en cuanto combaten la piratería de música y películas. Está bien que los autores tengan una entidad que vele por sus derechos. Está bien que la música sea original y que se intente acabar con el “top manta”.
Pero lo que no está bien es que la SGAE construya una macrosede con un macroauditorio a costa del dinerito de todos los españoles.



¿No les parece?

4 comentarios:

convidado con el rostro de piedra dijo...

Me cago en la SGAE. Los piratas son ellos. Un ejemplo: yo no tengo pirateada ninguna señal de televisión, porque no me sale de los cojones (entre otras razones, porque la tele es pura bazofia; tampoco tengo recpetor de TDT). Pero las películas las copio que es un gusto. Sin embargo, nadie pierde dinero con mi actividad, y menos los chorizos de la SGAE (por cierto, ¿alguien puede decirme un disco o una canción de Teddy Bautista o de Ramoncín, aparte la del Rey del pollo frito?; és la gente de la SGAE). Bueno, a lo que voy. Cuando se estrena una película en el cine voy a verla a las salas comerciales y pago mis casi seis euros del ala, que ya es dinero. Si me gusta, cuando sale en dvd, voy la alquilo en el vidoeclub, y la copio. He pagado por ella pues casi 10 euros. Si no la pudiera copiar, comprarla, desde luego, no iba a comprarla...

palanganoide dijo...

En efecto, tiene usted el rostro de piedra.

convidado con el rostro de piedra dijo...

porque yo lo valgo

M. Andréu dijo...

Moderación caballeros.

Busquemos entre todos una solución posible para que ni los autores ni los consumidores nos veamos perjudicados.